Ecuador requiere ya la unidad nacional para superar la actual crisis
La gran mayoría de ecuatorianos somos gente buena, honesta, amable y jovial, pero toleramos que una camarilla de polítiqueros corruptos...
Las acciones y omisiones de nuestros gobernantes a lo largo de nuestro funcionamiento como Estado libre e independiente han desembocado en la crisis generalizada que afrontamos y que nos obliga a hacer un nuevo reconocimiento del valor de la dignidad del ser humano y de su capacidad de autoayuda, participando libre, pacífica y activamente en el logro de la seguridad, el desarrollo sostenible para su bienestar integral y la creación de diversidad de opciones de progreso social, que incluyan una estrategia de tener trabajo digno y productivo, capacidad laboral permanente e innovación empresarial responsable. Es importante que todos los ciudadanos se pronuncien para lograr cambios profundos y el tan anhelado progreso social, evitando caer en confrontaciones y extendiendo la mano de la unidad solidaria de todos para superar la crisis económica, social, política y moral. Es indispensable que todos elevemos nuestras voces. La resignación en la vida política es un alarmante vicio que conduce a la pasividad e indolencia, permitiendo que el país se convierta cada vez más en resignado, conformista, tolerante y paciente frente al desorden moral, jurídico y político. La gran mayoría de ecuatorianos somos gente buena, honesta, amable y jovial, pero toleramos que una camarilla de polítiqueros corruptos, de manera sistemática nos hayan robado la esperanza, sucumbiendo ante la indolencia, incapacidad, corrupción, impunidad e irresponsabilidad de la clase política. ¡Basta ya!
Ec. Mario Vargas Ochoa