Cartas de lectores: Ecuador no es un país viable por los malos políticos
Soy de los grandes decepcionados por el paso en falso del actual presidente
Sería injusto no reconocer que el grupo político en el poder encontró un país en estado deplorable, moral, institucional y económico. Luego de más de dos años de gobierno, al ver sus logros contrastados con las expectativas y el ánimo nacional, el saldo de su gestión no es positivo. Es importante recapacitar sobre los políticos y lo que hoy Ecuador puede esperar de ellos. La historia juzgará al gobierno del presidente Lasso por las cosas que no hizo, habiendo tenido la obligación y la oportunidad que le dio el pueblo en las urnas para hacerlo. Le faltó liderazgo, capacidad, creatividad, honestidad y voluntad política para dar seguridad, oportunidad, bienestar, confianza y esperanza, con la reforma política del Estado, del sistema de educación y salud, la reivindicación del sistema judicial, la seguridad ciudadana y la creación de un marco propicio para la reactivación económica. La política no es un instrumento inteligente, moderno, democrático, ni capaz de promover la transformación o cambios que la nación necesita. Y mal acompañada de las cúpulas partidistas, las élites, ideas ortodoxas, ideologizadas en todos los sectores de la sociedad; y los análisis retrógrados y retorcidos de políticos y dirigentes sociales, gremiales y empresariales hipócritas, nos conducen al Estado fracasado en que estamos, que es mental, intelectual de falta de carácter y ausencia de valores y compromiso. Soy de los grandes decepcionados por el paso en falso del actual presidente; he contemplado absorto su renuncia a cumplir con el país y sus ciudadanos por su incapacidad para gobernar.
Mario Vargas Ochoa