El descuido de las fachadas de edificaciones afea la ciudad
La entidad municipal de Guayaquil no la ha aplicado por muchos años debido a su quemeimportismo
Guayaquil, también llamada la Perla del Pacífico, teniendo el río Guayas y el estero Salado, en sus puntos cardinales este y oeste, está perdiendo su brillo. Se puede ver en distintas partes de la ciudad, villas y edificaciones en general. Sus propietarios u ocupantes no se preocupan de la presentación de las fachadas de sus edificios, villas y en general de toda clase de edificación, a las cuales se las puede ver en distintas partes de la ciudad, como clara muestra de falta de preocupación con respecto a suciedad o rajaduras en sus fachadas, presumiendo que no ha habido un debido cuidado en la presentación, en especial de la fachada, pese a que ahí viven sus propietarios o son alquiladas a otras personas. Entendemos que existe o existía una ley municipal según la cual las fachadas debían ser pintadas o arregladas una vez al año. La entidad municipal de Guayaquil no la ha aplicado por muchos años debido a su quemeimportismo. Recordemos que cuando ese gran hombre, el ingeniero León Febres-Cordero, fue alcalde la ciudad, obligó a todos los propietarios de viviendas a respetar la línea de fábrica, y a los que no la habían respetado, a retirarse y cumplir con la ley, lo cual hicieron teniendo muchas veces que destruir las rejas delanteras para respetar la ley de retiro. Creo que todas las familias que habitan en esta ciudad estarán de acuerdo con que se cumpla la ley, apoyando el decoro y presentación de las propiedades, por el bien de nuestra ciudad.
Édgar Diminich Miranda