Cusi Rimay Ocllo: la princesa inca que vivió entre Atahualpa, Pizarro y el cronista Betanzos
Cusi Rimay Ocllo, princesa inca vinculada a Atahualpa y Pizarro, vivió entre la conquista y el mundo colonial, y fue clave en la crónica de los incas

Recreación histórica hiperrealista de la noble incaica, esposa de Atahualpa.
‘Cusi Rimay Ocllo’ (en quechua, La que habla con alegría) es un personaje histórico de gran interés sobre el que se han escrito numerosos estudios, varios de ellos polémicos.
Huayna Cápac, padre de Atahualpa y tío de Cusi Rimay, la destinó desde su nacimiento a ser la ‘piwi warmi’ (esposa principal) del inca. A los 12 años contrajo matrimonio con Atahualpa en una fastuosa ceremonia celebrada en Quito. Su unión respondía a la estricta tradición endogámica de la nobleza incaica: Cusi Rimay era nieta de Viracocha, sobrina de Pachacútec y prima de Atahualpa.
Guayaquil
Cierres viales en el centro de Guayaquil por inicio de fiestas julianas
Freddy Josue Andrade Andrade
Fue capturada junto a Atahualpa en Cajamarca por Francisco Pizarro y permaneció a su lado hasta la ejecución del soberano. Después fue bautizada como Angelina Yupanqui y entregada a Pizarro, con quien se unió según el rito inca. Investigaciones recientes sugieren que esta unión respondía al interés de incas y españoles por legitimar a Pizarro como sucesor de Atahualpa, una idea reflejada en una serie de keros conservados en el Museo de Berlín, donde el conquistador aparece representado después del último inca.
Tras el asesinato de Pizarro en su palacio de Lima a manos de partidarios de Diego de Almagro, hecho presenciado por Cusi Rimay, ella abandonó definitivamente la ciudad y se estableció en Cusco.
Entre la conquista y la política de legitimación española
Allí conoció al cronista español Juan de Betanzos, con quien contrajo matrimonio por el rito cristiano. Gracias a él aprendió a leer y escribir, mientras que Betanzos profundizó en la cultura andina y entabló estrecha relación con la nobleza indígena. Cusi Rimay fue una colaboradora fundamental en la redacción de la crónica Suma y narración de los Incas, obra que recoge la historia y cosmovisión del mundo quechua. En ella destaca el recuerdo que Cusi Rimay conservaba de su infancia, cuando evocaba con emoción el cariño de Huayna Cápac hacia el pequeño Atahualpa.
Ileana Almeida