Todos somos culpables
Solo hay que bucear por el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones
Las desatenciones están de moda. Tengamos en cuenta que cada día son más las personas que abandonan sus pueblos de origen, debido a los altos niveles de inseguridad o amenazas, con ataques específicos contra ellos y sus familiares, lo que nos demanda trabajar unidos en respuesta a esta crisis humanitaria. Solo hay que bucear por el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y ver que se registró entre enero y marzo de 2023 el primer trimestre más mortífero documentado desde 2017. Esto nos requiere despertar, responder y que no se normalicen estas muertes. Comencemos a través de acciones específicas, para desmantelar las redes delictivas de contrabando, enjuiciando a los responsables de lucrarse con la desesperación de los migrantes refugiados, facilitando viajes peligrosos. En el fondo, claro está en mayor o en menor medida, todos somos culpables de esta realidad. Sea como fuere, tampoco podemos continuar con un corazón cerrado, hemos de abrirlo a la llamada de aplacamiento y generosidad, saliendo de nosotros mismos, en busca de la fuerza sanadora del corazón.
Víctor Corcoba