Todo aquel que comete un delito debe ser penado sin importar su edad
La delincuencia está generando sicosis colectiva. Presidente, actúe con mano firme, inmediatamente. Para eso lo elegimos.
Es absurdo que nuestro código penal trate suavemente a infractores de la ley menores de edad, embarazadas, adultos mayores. De ello se aprovechan los mentalizadores de sicariatos, violadores y más. Ya son varios casos en que los ejecutores son menores de edad: el del fiscal Escobar, del periodista Delgado; del presentador de TV, Ruales. Los menores delincuentes merecen pena similar a la de un adulto, pero deben aislarlos en cárceles diferentes hasta que cumplan la mayoría de edad y entonces trasladarlos. Sus abogados defensores deben ser motivo de análisis y sus finanzas. ¿Será cierto que los fiscales enfrentan la disyuntiva de plata o plomo? A ellos deben revisarle sus patrimonios pero también reforzar las protecciones policiales a los defensores de la justicia a cargo de asuntos de narcotráfico, lavado de dinero. El Gobierno no ha impuesto su autoridad en las cárceles, privándolos de armas y herramientas tecnológicas. Se comenta que ellas se contratan a los sicarios. Hay que acabar con los grilletes o vigilancia policial en el hogar. ¿Y la prohibición de dos en una moto? Risible es que delincuentes queden libres con la sola obligación de presentarse periódicamente a Fiscalía. El presidente Lasso aún no cumple su promesa de campaña: eliminar la tabla de consumo de droga. Hace falta volver a publicar los nombres completos y rostros de los delincuentes. La delincuencia está generando sicosis colectiva. Presidente, actúe con mano firme, inmediatamente. Para eso lo elegimos.
Ec. Jorge W. Tigrero Quimí