Cartas de lectores: ¿Regreso a la época gamonala?
De un renacimiento oscuro se deberá volver a uno de luz
Para quienes no conocen de tales gamonales, es de recordar los remanentes de la colonia española en Ecuador arrastrados hasta la segunda mitad del siglo pasado. Veamos cuando en esos tiempos apareció en la prensa uno de estos gamonales latifundistas de apellido Velasco por Guamote, uno de los últimos reductos de la gamonalía. Ni dinero se conocía, solo trueque.
Lo gamonal proviene de españoles encomenderos de bajo nivel cultural con licencia de la corona para arrebatar extensos territorios a pueblos indígenas, comunidades incluidas, como sus esclavos.
El gamonal no tenía más ley que la propia, con escaso control de la corona. De ahí derivaron las ‘haciendas’, menos extensas pero de mejores tierras, con pautas similares: hacendados como reicitos locales y mayordomos encargados de extraer productos de los indígenas. Todo esto con ausencia práctica del Estado, salvo dádivas a militares y curas para reprimir comunidades.
Ahora, en pleno siglo XXI, resurgen antiguas vanidades gamonales de quienes, respaldados por un nuevo poder imperial, asumen el control ante cambios distributivos y ecológicos.
Con contrarreformas debilitan logros de la sociedad moderna alcanzados desde el siglo pasado e incluso desde la independencia. Nuevos gamonales de corte neocolonial emergen, hasta que el pueblo despierte de su letargo.
Aplicar la historia debe enseñarnos a resistir y no repetir gamonalidades, si se busca una modernidad no colonial.
Siguiendo la dialéctica histórica, ante la regresión actual, será necesario reeditar derechos humanos y de la naturaleza, impulsar reformas agrarias, recuperar territorios para productores ancestrales, frenar la migración a ciudades y garantizar alimentación sana y salud.
Superar la neogamonalidad hacia la democracia implicará nuevas luchas por una convivencia socioecológica superior.
Aunque los daños de la minería persistirán por generaciones, se deberá reconstruir una producción alimentaria sana con recursos limitados.
De un renacimiento oscuro se deberá volver a uno de luz.
Federico P. Koelle D.