Las autoridades deben cumplir sus obligaciones
Nuestros políticos están dejando al sistema democrático en tela de juicio
El Ecuador enfrenta problemas sociales muy profundos: inseguridad, miseria, pobreza, desempleo, corrupción, impunidad, brechas en ingreso y educación, rezagos productivos en la agricultura, ruina de cultivos, inundaciones y deslaves por fuerte etapa invernal, deficiencias en el sistema de salud, déficit fiscal, mala calidad del gasto del Gobierno (que gasta mucho en lo que no deseamos y no en lo urgente), impuestos excesivos, mala recaudación fiscal y muchos problemas más. Este cúmulo de dificultades impiden la atención que los ciudadanos desearíamos. Sin la solución de estos problemas, la reactivación económica esperada se verá demorada y entorpecida.
¿Por qué no se sientan a resolver estos problemas en armonía y respeto sin buscar triunfos personales ni cálculos políticos? No parece razonable perseverar en la discusión política nacional, en la contienda de juicios políticos (sea legales o no), dejando los problemas apremiantes sin solucionar. Urge el entendimiento de país ante la necesidad de la patria por alcanzar soluciones a sus lacerantes y agudos problemas nacionales. Urge, por la salud ética y moral de la república, buscar y alcanzar soluciones.
Creo, sin temor a equivocarme, que la mayoría de nuestros amables lectores pensarán que todo esto suena a utopía. A su vez se preguntarán que si la democracia no resuelve sus problemas evidentes y de naturaleza como los que estamos viviendo, para qué seguir con ella.
Nuestros políticos están dejando al sistema democrático en tela de juicio.
Mario Vargas Ochoa