Víctor 'Espartaco' Mendoza y su adiós en Rocafuerte: así reaccionó Antonio Álvarez, de Barcelona SC
Víctor Mendoza, seis veces campeón con Barcelona SC, recibió un emotivo adiós en Rocafuerte. Antonio Álvarez y el club amarillo dedicaron sentidos mensajes

Victor Mendoza y Antonio Álvarez en el estadio Monumental.
Esto debes de saber
- Víctor Mendoza fue despedido este 7 de junio en Rocafuerte, Manabí.
- Antonio Álvarez le dedicó un emotivo mensaje de despedida.
- Barcelona SC recordó sus seis títulos con la camiseta amarilla.
Mientras la selección ecuatoriana disputará su amistoso frente a Guatemala en Columbus, Ohio, en Rocafuerte, Manabí el tiempo parecía detenerse. Allí, entre lágrimas, abrazos y recuerdos, el pueblo manabita y el último adiós este 7 de junio a uno de sus hijos más ilustres: Víctor Mendoza, el arquero que defendió el arco de Barcelona con el coraje de los valientes.
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Jerson Ruiz
La despedida era en la Funeraria Rocafuerte. Donde familiares, amigos, excompañeros e hinchas que querían agradecerle por tantas tardes de gloria. A las 15:00, la misa de cuerpo presente en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen. Luego, el adiós hacia el cementerio general, donde descansará para siempre.

Víctor Mendoza ganó seis títulos nacionales con Barcelona SC.
La noticia de su partida golpeó fuerte al barcelonismo. El presidente del club, Antonio Álvarez encontró las palabras que muchos sentían: “Que Dios lo tenga en su gloria, Víctor querido. Nos vemos arriba”. Una frase breve, pero cargada de sentimiento para quien fue parte de una generación dorada.
El mensaje del Barcelona SC a Mendoza
Barcelona también le rindió homenaje con un mensaje que recorrió las redes sociales: “Gracias por cada atajada, por cada batalla y por dejar la vida defendiendo estos colores. Seis veces campeón y parte eterna de nuestra historia”.
Mendoza fue un arquero de otra época. De los que no retrocedían ante nadie. De los que salían a jugar cada balón como si fuera el último. Por eso le llamaban el “Espartaco Amarillo”, porque luchaba sin miedo y porque jamás se rendía dentro de una cancha.
La enfermedad había ido debilitando su salud durante los últimos años, pero nunca pudo borrar la imagen del campeón. Esa seguirá intacta en la memoria de Barcelona, de Rocafuerte y de todos quienes lo vieron convertirse en leyenda.