11 de abril, la oportunidad de decidir el futuro de Ecuador
De la decisión ciudadana de este 11 de abril depende el futuro de nuestra débil y deteriorada institucionalidad democrática y el rumbo que tome nuestra nación en la actual crisis política, económica y sanitaria. No es una elección como otras muchas que se han celebrado en más de cuatro décadas desde 1979. Esta elección es, probablemente, una de las más decisivas de todo el proceso democrático ecuatoriano, por todo lo que han significado los 10 años de desgobierno correísta y los cuatro de ineficiencia del gobierno de Moreno. La palabra final la tiene cada ciudadano cuando asista a emitir su voto. Ya no la bulla ni la parafernalia propagandística con que se buscó confundir al electorado. Muy pocas veces hemos asistido a una campaña electoral como la actual, dominada por redes sociales y, por momentos, por medios de comunicación, en una verdadera batalla de versiones y especulaciones, de acusaciones e informaciones falsas. Importaría mucho, ante tal escenario, el comportamiento de madurez y convicción democrática de los electores, y la conducción y administración transparente de los escrutinios por parte del CNE. O prevalece la libertad y la democracia por decisión de cada uno de los electores ecuatorianos y de sus instituciones, o corremos el gravísimo peligro de exponernos a escenarios de impredecibles consecuencias. Solo el voto responsable consciente y libre podrá aplacar las tentaciones de aquellos intereses que actúan desde las sombras para sembrar desestabilización. Ahora los ecuatorianos tienen la oportunidad de decidir el futuro de Ecuador y de elegir qué camino desean transitar los próximos cuatro años. Dios quiera que la noche del 11 de abril podamos acostarnos a descansar sabiendo que el proceso electoral transcurrió en paz, sin alteraciones y con seguridad de saber que contamos con un presidente electo. Así todos ganamos, pero más gana con ello el país y su sistema democrático. ¡Si desean nuestro voto deben respetar nuestras libertades, incluirnos y nunca más utilizarnos como han hecho hasta ahora!