La aventura de leer
La obra de Anne Carson invita a descubrir la belleza, tradición clásica y las preguntas esenciales de la condición humana, más allá de historias de sufrimiento

La literatura, la mitología griega y la belleza se entrelazan en una reflexión sobre la obra de Anne Carson y la aventura de leer.
Escoger un libro y empezarlo a leer es una aventura. Puede haber recomendaciones, el mérito de la fama, la pertinencia a eso que se llamaba “el canon literario” y que ahora es impugnado ardorosamente. Pero, con esto y todo, la elección del libro, su búsqueda parte de cero. El lector no sabe si ese libro satisfará sus expectativas: me refiero a literatura, poesía, ensayo. Es posible que se defraude casi inmediatamente de tenerlo en sus manos.
La lectura como un acto de amor a primera vista
La elección de un libro es casi un acto de amor a primera vista. Parte de cero: puede haber, insisto, referencias previas, pero en el momento en que se lo comienza a leer no sirven. Ese partir de cero, esa aparente ignorancia de origen, es la que me permite hablar del reciente premio Nobel de literatura, la canadiense Anne Carson, sin haber leído ninguna de sus obras, pero sí sus entrevistas, sus reseñas y algunos poemas. Y aquí viene la contradicción. Si bien es cierto que el lector, pese a todas las recomendaciones, parte de cero en la primera página, busca algo en ese autor o en esos libros que le apasiona.
Mucho de la narrativa actual tiene un carácter plañidero que se reduce a consignar historias de sufrimientos individuales, la confesión directa de la asfixia en que vivimos, ser una especie de turista del dolor, como decía Susan Sontag. O, “La ética de la crueldad” de Ovejero.
Carson desentona en ese coro. Y por algo decisivo: su formación en literatura clásica griega y latina impone el recurso a la forma, así rompiendo las fronteras tradicionales entre poesía y ensayo y ocupándose de las cuestiones que como humanos tratamos de responder. Un diálogo lúdico con la tradición clásica, como dice el jurado del Nobel, pero que solo es posible para quien tiene una formación en filología clásica. Solo ello permite la ironía y por tanto la distancia, características de los clásicos griegos.
La tradición clásica y la belleza en la obra de Carson
Ejemplo de lo dicho es su libro “Vaso roto”, su versión de la guerra de Troya, donde Marilyn Monroe es Elena de Troya porque en ambas se muestra el papel destructivo de la belleza; o la relación muerte-vida, tan típica del mundo griego.
La elección de Carson no es simplemente por curiosidad o por moda porque ha ganado el premio Nobel de Literatura 2026 (ya antes obtuvo el Príncipe de Asturias de las Letras 2020). Es para encontrar cómo enfrentar en este mundo de guerras y de transiciones, la forma de la belleza que está más allá de las innumerables vicisitudes cotidianas. Elegirla es tomar la aventura de leer.