
Cortometraje ecuatoriano explora la memoria y el estancamiento emocional
“Diversión Tipo III” explora cómo la nostalgia y la percepción distorsionan los recuerdos y condicionan el presente
En las aulas de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, el arte no solo se aprende, también se convierte en una herramienta para explorar las emociones humanas más complejas. Así lo demuestra “Diversión Tipo III”, un cortometraje creado por María Begonia González Quirola, egresada de la carrera de Cine, que propone una reflexión profunda sobre el estancamiento emocional y la subjetividad de la memoria desde una estética influenciada por el surrealismo.
Cine universitario explora la memoria
La propuesta nace de una intención clara: contar una historia íntima, realizable con recursos limitados, pero cargada de significado. “Mi meta inicial fue crear una historia de dos personajes que no logren reconciliar sus respectivas versiones de un mismo hecho, un choque de perspectivas”, explica la autora, quien construyó su narrativa a partir de experiencias personales, referencias artísticas y un proceso creativo prolongado.
El cortometraje utiliza elementos simbólicos para representar el estancamiento emocional, como las cintas VHS, que evocan un pasado distante e idealizado. Esta elección estética no es casual: plantea una analogía entre la tecnología analógica y la forma en que la memoria humana se distorsiona con el tiempo. “Nuestra memoria no es igual de objetiva que una cámara”, señala González, al explicar cómo la degradación de la imagen ilustra la naturaleza imprecisa de los recuerdos.
Surrealismo y emociones en cortometraje
Desde el lenguaje cinematográfico, la obra se nutre de la filosofía surrealista, apostando por una narrativa fragmentada que rompe con la lógica tradicional. Viajes en el tiempo, estructuras no lineales y una exploración del subconsciente de los personajes configuran un universo donde lo racional cede paso a lo emocional. Esta construcción permite al espectador experimentar la confusión y la introspección que viven los protagonistas, en un relato que prioriza la percepción sobre la cronología.

El mensaje central del cortometraje es directo: la idealización del pasado puede convertirse en un obstáculo para el crecimiento personal. La autora advierte que “la romantización del pasado y la inacción en el presente te están impidiendo evolucionar”, una reflexión que conecta con una generación marcada por la nostalgia y la constante revisión de sus propias experiencias.
Estudiantes crean cine con sentido
Detrás de la producción, el trabajo colaborativo fue clave. González destaca el apoyo de su compañero de tesis, Gabriel Suárez, encargado de la producción, así como el respaldo de sus colegas y familiares. Este esfuerzo colectivo refleja el compromiso de los estudiantes por materializar proyectos que, más allá del aula, buscan dialogar con el público y posicionarse en espacios de difusión cultural.
En este contexto, la academia juega un rol fundamental. Desde la UCSG, se impulsa el desarrollo de proyectos que vinculen el conocimiento con la realidad social. La doctora Nancy Wong, vicerrectora de Investigación y Posgrado, sostiene que estas iniciativas representan “un ganar ganar tanto para el estudiante como para la comunidad”, al permitir que los futuros profesionales apliquen sus conocimientos en soluciones concretas y reflexivas.
Aunque el cortometraje aún no ha iniciado un circuito formal de festivales, su creadora proyecta difundirlo en plataformas accesibles, siempre acompañado de una estrategia que valore el trabajo realizado. Más que un producto audiovisual, “Diversión Tipo III” se posiciona como un ejercicio artístico que evidencia cómo el cine universitario puede convertirse en un espacio de exploración, crítica y construcción de sentido en torno a la experiencia humana.