Gobierno peruano evalúa clausura del aeropuerto de Pisco tras siniestro en Nasca
Keiko Fujimori coordina la intervención de las instalaciones aéreas luego de que las autoridades confirmaran un reporte previo por fallas mecánicas

Integrantes la Policía de Perú operan en la zona donde una avioneta que sobrevolaba sobre las Líneas de Nazca se estrelló y dejó 13 personas fallecidas.
El Gobierno peruano analiza la clausura temporal de las operaciones del aeropuerto de la ciudad de Pisco, luego de que las autoridades aeronáuticas confirmaran que la avioneta siniestrada este sábado 1 de agosto reportó daños mecánicos a la torre de control antes de estrellarse en el distrito de Pueblo Nuevo.
Registro de emergencia y diligencias técnicas
La aeronave modelo Cessna Gran Caravan C-208, bajo la operación de la compañía Aerodiana, se precipitó a tierra dejando un saldo de 13 ocupantes fallecidos, de los cuales 11 corresponden a ciudadanos europeos y dos a tripulantes de nacionalidad peruana. El impacto activó el despliegue inmediato de la Dirección General de Aeronáutica Civil y bomberos para acordonar el perímetro de la tragedia.
El ministro de Comercio Exterior, Rogers Valencia, ratificó desde Nasca que la cabina alcanzó a establecer comunicación radial para advertir la emergencia en vuelo. Simultáneamente, la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos ejecuta el levantamiento de evidencias en los restos del fuselaje, analiza los audios grabados y evalúa la trayectoria de la ruta turística.
Mientras la empresa privada defendió la vigencia de sus certificaciones operativas, la presidenta Keiko Fujimori anticipó la posible paralización del aeródromo de Pisco hasta esclarecer las responsabilidades administrativas. Por su parte, el fiscal provincial intervino la zona de desastre en Socos para el levantamiento legal de los cadáveres y la posterior coordinación con los cónsules de Italia y Alemania. Los peritajes estatales también integran los reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), entidad que registró el incremento de ráfagas de viento Paracas de hasta 50 kilómetros por hora en la región de Ica durante las horas previas al colapso aéreo.