El estallido de gas registrado el 22 de mayo en la excavación carbonífera Liushenyu, ubicada en la provincia de Shanxi, provocó la muerte de 90 trabajadores y la intoxicación de decenas de mineros. El accidente ocurrió a las 19:29 (hora local) mientras 247 personas operaban bajo tierra en el distrito de Qinyuan, convirtiéndose en el siniestro extractivo con mayor letalidad reciente en el país asiático.. Las autoridades de emergencia confirmaron que 201 empleados fueron evacuados con vida y reciben oxigenoterapia hiperbárica en casas de salud tras la inhalación de elementos tóxicos. En paralelo, los órganos de seguridad retuvieron al responsable de la empresa propietaria para iniciar las investigaciones sobre el incumplimiento de los protocolos de prevención industrial.. Wang Yong, sobreviviente del frente de trabajo 311, detalló a la cadena estatal CCTV que la emergencia inició sin estruendos previos. El minero relató que el espacio se llenó de una densa nube tóxica antes de que el personal pudiera reaccionar. "Olí algo parecido al azufre, como cuando hay una voladura", explicó el obrero, quien perdió el conocimiento durante la huida y despertó una hora después para salir a la superficie.. Para mitigar el impacto sanitario, la Comisión Nacional de Salud coordinó consultas remotas con especialistas en traumatología, neumología y cuidados intensivos desde Pekín. Asimismo, desplazaron psicólogos y expertos desde la capital provincial, Taiyuan, para asistir a los sobrevivientes internados.. La provincia de Shanxi concentra el 22,6 % de las reservas comprobadas de carbón a nivel nacional, abarcando 65.000 kilómetros cuadrados de territorio extractivo. Aunque los reportes estatales señalan que las muertes en este sector se redujeron un 53,6 % entre 2018 y 2023, la dependencia energética de China hacia este mineral (responsable del 60 % de su energía) mantiene operativas zonas de alto riesgo de siniestralidad.. El Ejecutivo central, a través del presidente Xi Jinping, ordenó intensificar las búsquedas y delegó al viceprimer ministro Zhang Guoqing la gestión de la crisis en territorio. En el ámbito internacional, el Gobierno ruso, a través de Vladímir Putin, emitió un telegrama diplomático formalizando sus condolencias por el accidente industrial.