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Diario Expreso Ecuador

SEQUÍA EXTREMA

Agua cada nueve días: endurecen racionamiento en la capital de Honduras por crisis hídrica

La escasez extrema golpea a dos millones de habitantes mientras las represas caen al 30 % de su capacidad por la severa falta de lluvias

El hondureño Darwin Ordoñez llena un recipiente con agua este 14 de agosto de 2026, en Tegucigalpa (Honduras).

El hondureño Darwin Ordoñez llena un recipiente con agua este 14 de agosto de 2026, en Tegucigalpa (Honduras).EFE

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Lo que debes saber

  • Racionamiento extremo: El servicio de agua potable se distribuirá cada nueve días y por solo pocas horas.
  • Represas en mínimo: La Concepción opera al 30 % de capacidad y Los Laureles al 38 % debido a la sequía.
  • Déficit estructural: La red pública solo cubre al 72 % de la población y la obra solución llega en 2028.

Las reservas de agua de la capital de Honduras, Tegucigalpa, podrían caer a niveles críticos en las próximas semanas si no se registran lluvias significativas, lo que ha obligado a las autoridades a endurecer el racionamiento y suministrar el servicio cada nueve días por unas pocas horas.

Tegucigalpa cuenta con cerca de dos millones de habitantes y vive desde hace años sumida en una crisis hídrica, pero esta se agravó en junio pasado, cuando se estableció un cronograma de racionamiento con el servicio cada siete días.

Este jueves, el director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos, Julio Quiñónez, dijo a EFE que "el escenario de precipitaciones es todavía malo” y los embalses podrían entrar en niveles "críticos" de persistir este escenario.

Claves del nuevo racionamiento extremo

  • Frecuencia del servicio: La distribución pasó de siete a nueve días con entregas de entre 2 y 6 horas. 
  • Extensión de reservas: La medida busca posponer el límite crítico del 20 % de capacidad hasta septiembre. 
  • Planes de contingencia: La alcaldía inició la rehabilitación de fuentes subterráneas de agua. 

Ahora la represa La Concepción, que abastece cerca del 60 % de la capital, opera al 30 % de su capacidad, mientras que otro reservorio, el embalse Los Laureles, al 38 %, detalló el funcionario.

Es por ello que desde el 1 de agosto el calendario de distribución pasó de siete a nueve días, con una disposición del servicio de entre dos y seis horas, dependiendo del lugar, en un intento de prolongar estas reservas.

De no haberse hecho, los embalses habrían descendido al 20 % hacia el 20 de agosto, mientras que con el nuevo calendario ese umbral se prevé para el 20 de septiembre, según Quiñónez.

A partir del 20 % de capacidad, la presencia de sedimentos dificulta considerablemente el aprovechamiento del agua y, por debajo del 15 %, “deja de ser útil”, enfatizó.

La represa Los Laureles con bajo nivel de agua este jueves, en Tegucigalpa (Honduras).

La represa Los Laureles con bajo nivel de agua este jueves, en Tegucigalpa (Honduras).EFE

Filas y lavaderos: la cara de la sequía

“Solo nos están tirando una hora el agua, cada ocho días”, relató a EFE Ada Maribel Núñez, de 54 años, residente en la colonia Ulloa, quien explicó que el suministro apenas alcanza para beber y realizar algunas tareas domésticas.

La falta de suministro suficiente de agua en su hogar obliga a Núñez, miembro de una familia de siete integrantes, a trasladarse a unos lavaderos públicos para poder lavar la ropa.

“Nosotros venimos a lavar aquí porque no tenemos agua en las casas”, afirmó, al pedir a las autoridades que mejoren el abastecimiento del líquido.

Impacto cotidiano de la escasez urbana

  • Largas filas: Vecinos acuden de forma masiva a camiones cisterna y lavaderos públicos para lavar ropa. 
  • Doble gasto: Miles de familias deben comprar agua a particulares ante la falta de flujo por tubería.
  • Respuesta tardía: La nueva represa San José operará hasta 2028, dejando sin solución inmediata la crisis.

Tegucigalpa distribuye unos 90.000 metros cúbicos de agua al día mediante una red pública que cubre cerca del 72 % de la población. El resto depende de la compra a camiones cisterna o de mecanismos de distribución estatal.

La escasez se refleja en las filas para obtener agua de las cisternas y en las caminatas de habitantes que acuden a ríos y quebradas para lavar ropa.

Un déficit estructural de décadas

La crisis no responde únicamente a la falta de lluvias. Las autoridades reconocen que Tegucigalpa arrastra un déficit histórico de infraestructura para captar y almacenar agua, agravado por el crecimiento de la población.

El alcalde de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya, dijo que la Alcaldía inició la rehabilitación de fuentes subterráneas para enfrentar la emergencia.

Personas utilizan agua de una reserva para lavar ropa el 14 de agosto de 2026, en Tegucigalpa (Honduras).

Personas utilizan agua de una reserva para lavar ropa el 14 de agosto de 2026, en Tegucigalpa (Honduras).EFE

Zelaya señaló que la sequía responde a un “fenómeno mundial” y destacó como solución estructural la construcción de la represa San José, un proyecto que no entrará en funcionamiento hasta 2028 y que, por tanto, no ofrece una respuesta inmediata a la actual emergencia.

Mientras tanto, las autoridades municipales han pedido a la población extremar el ahorro del agua, a la espera de que las lluvias de las próximas semanas permitan aliviar la presión sobre las reservas y evitar que la capital hondureña entre en una fase crítica de desabastecimiento.

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