SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Obras públicas en Guayaquil

Obra en alrededores de la Facso cambia la rutina y acorrala a estudiantes: ¿Cuándo estará lista?

En Mapasingue, ciudadanos sufren afectaciones por trabajos que alteran la movilidad y negocios reportan pérdidas. Municipio no da fecha de fin de intervención

Las clases en la Facso son presenciales desde octubre del 2025 debido a la inseguridad que se vive por las noches en sus alrededores, donde se realizan los trabajos.

Las clases en la Facso son presenciales desde octubre del 2025 debido a la inseguridad que se vive por las noches en sus alrededores, donde se realizan los trabajos.GERARDO MENOSCAL / EXPRESO

Freddy Josue Andrade Andrade

Creado:

Actualizado:

Lo que se sabe

  • Obras viales en los alrededores de la Facso comenzaron en febrero
  • Moradores y comerciantes reportan descenso en las ventas y problemas de salud por el polvo
  • Las clases en la universidad son virtuales, en el horario nocturno, debido a la inseguridad

Las calles cerradas, el ruido constante de maquinaria pesada, el polvo que cubre aceras y locales, y las dificultades para movilizarse han alterado la cotidianidad de estudiantes universitarios, alumnos de colegios, comerciantes y residentes de Mapasingue, en el norte de Guayaquil.

Desde febrero pasado, la intervención municipal que se ejecuta en la calle Vicente Maldonado Vera ha cambiado por completo la dinámica del sector. 

Aunque los moradores reconocen que la obra era necesaria, muchos aseguran que los trabajos han provocado afectaciones diarias que hoy generan molestias, pérdidas económicas y preocupación por la seguridad, especialmente entre estudiantes que deben movilizarse diariamente por la zona.

Este es el sector donde se realizan los trabajos, en los exteriores de la Facso

Uno de los puntos más afectados es la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil (Facso). Estudiantes denuncian que ya no pueden utilizar con normalidad el ingreso principal debido a los cierres y excavaciones frente al campus. 

Actualmente, muchos deben entrar y salir por accesos laterales utilizados también por vehículos, situación que consideran peligrosa. “Uno sale y al mismo tiempo están entrando carros. A veces toca correr o esperar pegados a una pared porque no hay espacio”, comentó Valeria Mendoza, universitaria que asegura que durante las horas de cambio de jornada la zona colapsa.

La situación, de hecho, es tan crítica que ha obligado a modificar la modalidad de las clases nocturnas. Desde hace varias semanas, los estudiantes ya no asisten presencialmente, sino que reciben materias de manera virtual debido a los riesgos.

“Después de las siete de la noche, esto queda desierto. No pasan carros, las calles están oscuras y caminar da terror. Por eso todo ahora lo hacemos desde casa. ¿Por cuánto tiempo? Nadie lo sabe”, explicó Andrés Cedeño, alumno de Facso.

Los universitarios aseguran, además, que actividades cotidianas como sacar copias, acudir a un cyber o caminar hacia las paradas de buses se han convertido en tareas complicadas debido a la tierra, los escombros y las veredas destruidas.

Facso son clases nocturnas por inseguridad y obras

EXPRESO conversó con Oswaldo Baque, rector de la Facso, quien explicó que la decisión de mantener la virtualidad nocturna busca evitar asaltos o incidentes, ya que los vehículos ya no circulan al pie de la institución y los estudiantes deben caminar algunos metros para conseguir transporte.

Sin embargo, recordó que desde octubre pasado las clases presenciales ya terminaban a las 20:00 por temas de seguridad. “Luego de que todo se regularice, volveremos a como estábamos. Esperamos que pronto todo pueda estar con normalidad”, manifestó.

Las clases ahora son virtuales por los trabajos. Queremos aprender de forma presencial. Ojalá acabe pronto". 
Erick Gómez, estudiante universitario
=

La problemática también afecta a dos instituciones educativas ubicadas en la zona. Los padres aseguran que varios menores han sufrido caídas debido al polvo, las zanjas y los desniveles temporales registrados.

“A mi hijo se le resbaló el zapato por el polvo y casi cae en una excavación. Uno los manda al colegio preocupado”, comentó Patricia Salazar, madre de familia. 

Otros representantes aseguran que la situación empeora en horas pico, cuando cientos de alumnos deben caminar por la calle principal para retornar a sus destinos.

“La vía es una arteria importantísima de Mapasingue y ahora caminar aquí es un problema. Todo está bloqueado”, expresó Javier Molina, residente del sector.

Caen las ventas y el polvo enferma a los moradores

Los comerciantes también reportan afectaciones económicas. Restaurantes, cafeterías, bazares y centros de cómputo aseguran que las ventas han disminuido considerablemente debido a la dificultad para acceder en vehículo o caminando. 

Algunos propietarios incluso afirman que han tenido que cerrar temporalmente sus negocios debido al polvo generado por la maquinaria. Más de uno incluso se ha enfermado.

“La gente ya no viene porque no encuentra dónde estacionarse o cree que está cerrado todo. Hemos perdido muchísimo y lo peor es que no sabemos hasta cuándo”, indicó Luis Zambrano, propietario de un bazar.

El comercio ha bajado para todos. La gente no tiene dónde parquear. El centro médico también ha perdido pacientes".
William Cedeño, comerciante

Los residentes también se quejan por el ruido y las dificultades para descansar. “Empiezan temprano y pasan horas con la maquinaria pesada. Hay días en que ni las ventanas se pueden abrir, y con la ola de calor que se ha venido experimentando, ya se imagina cómo estamos. No quiero ni pensar en los adultos mayores que residen por el sector”, señaló la también residente Carmen Rivas.

En el sector también funciona un centro médico que, según trabajadores y moradores, ha registrado menos visitas de pacientes. Muchas personas, especialmente adultos mayores o ciudadanos con problemas de movilidad, prefieren acudir a otros sitios antes que caminar entre excavaciones, trozos de cemento o tablas.

“Hay quienes antes de separar la consulta nos preguntan si pueden ahora sí llegar. Al decirles cómo está el panorama, se retractan. Otros directamente cancelan las citas”, comentó una colaboradora.

Pese a las molestias, parte de la ciudadanía reconoce que la intervención era necesaria debido al deterioro que presentaba la calle Vicente Maldonado. Según datos municipales, el proyecto beneficiará a cerca de 70.000 personas.

La obra, según informa un comunicado municipal que, sin embargo, no precisa hasta cuándo se ejecutarán los trabajos, contempla:

  • Ampliación y mejora de aceras
  • Repotenciación de redes de agua potable
  • Alcantarillado sanitario y pluvial
  • Jardineras y siembra de árboles

Frente a esta situación, EXPRESO solicitó una entrevista al Municipio para conocer cuándo estará lista la obra, si hay demoras y qué medidas se tomarán de forma inmediata para aminorar los efectos que genera, pero hasta el cierre de esta edición la entrevista no fue concedida.

$2 millones es la inversión municipal

Esta obra busca mejorar la movilidad en Mapasingue. 

“Me parece ilógico que no sepamos nada acerca de cuándo terminará la obra. Nadie dice nada. ¿Y si termina a fines de octubre o diciembre? ¿Toca aceptar y ya? No aguantaremos”, se quejó Tamara Cáceres, residente.

tracking