Fiestas de guayaquil
China le devuelve la vida al estero Salado con el festival del Bote del Dragón
Turistas locales y la comunidad asiática celebraron las fiestas de Guayaquil con una fusión de culturas. Desfile náutico reunió a decenas de familias

Cientos de turistas se asomaron en las barandas del malecón para saludar el paso del Bote del Dragón
El estero Salado recuperó este 5 de julio parte de su dinamismo histórico. Por las fiestas julianas, el Festival del Bote del Dragón transformó el malecón. El anhelo de inyectarle vida a este patrimonio se materializó con un desfile náutico. Desde las barandas, cientos de familias saludaron a las canoas de la Escuela de Remo del Guayas y al bote del dragón, que navegó con las banderas de China y Guayaquil.

Hubo shows para los niños desde horas de la mañana.
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Una fusión de cultura para festejar
La jornada, impulsada por el Municipio y la Fundación Barrio Chino, ofreció también una variada feria gastronómica, venta de productos, shows artísticos y la presentación de la danza del dragón. El objetivo central fue realzar el impacto cultural y comercial de esta comunidad en la urbe.

Se vendieron dumplings y wantán frito
La cultura china se ha fusionado con el desarrollo de Guayaquil, como indica el gestor cultural Luis Illescas: “Desde finales del siglo XIX, la comunidad llegó buscando oportunidades en el comercio, y hoy su legado vive en el barrio chino de la calle Sucre. En el Parque Seminario, el monumento de los jabalíes, donado en 1931, es un símbolo de gratitud y prosperidad”.

La cultura china se expuso con mucho folclor y algarabía de los presentes.
Para Alfredo del Campo, hijo de Victoria León, presidenta de la Fundación Barrio Chino, la celebración confirma un arraigo profundo. “Somos un nexo entre la comunidad guayaquileña y la china. El comercio de la ciudad se ha levantado también gracias a siglos de migración”, explicó. Su visión es que el sector despunte como polo económico. “Guayaquil nos ha dado cabida; hay que devolverlo con turismo, comercio, eventos y sana diversión”, sentenció.

Show artístico por parte de jóvenes de la Fundación Barrio Chino
Ese mestizaje cultural tuvo voz en Hua Hong. Con 13 años, el adolescente cautivó a los asistentes interpretando música local. Nacido en el Puerto Principal, se enorgullece de su ascendencia y de su identidad porteña. “Cantar canciones de Guayaquil es muy bonito. Mis padres me inculcaron que, al nacer en Ecuador, tengo que aprender la cultura de esta hermosa tierra”, relató el artista.

Hua Hong, cantando canciones de Julio Jaramillo.
La festividad atrajo a extranjeros de diversas latitudes. Fernanda Trejo, instructora venezolana que llegó hace dos años a la ciudad, disfrutó del evento vistiendo prendas asiáticas. Acudió para celebrar junto a Judy Shi, a quien llama su ‘mamá putativa’ por acogerla a su llegada a un país desconocido, destacando la hermandad que convive en Guayaquil.

Asistentes vistieron trajes típicos de China.
“La cultura china tiene más de un siglo en el país. Nos enorgullece compartir con los guayaquileños nuestra cultura milenaria en temas de medicina, costumbres y gastronomía”, resalta Victoria León, presidenta de la fundación, quien destacó su anhelo de darle dinamismo al estero Salado, patrimonio vivo que urge rescatar del olvido.

El paso del bote del Drágón estuvo escoltado por jóvenes de la escuela de remo del Guayas.