tránsito en guayaquil
Caos, el otro 'partido' que se juega fuera de la avenida Barcelona
Con cada encuentro, el caos se agrava sobre una congestión que ya forma parte del día a día. A esto se suma la falta de iluminación y seguridad

Realidad. Desde las 17:00, la avenida registra una alta afluencia vehicular; sin embargo, el congestionamiento es evidente, principalmente por la circulación de buses y vehículos particulares.
Lo que debes saber
- Cuando juega Barcelona SC, la avenida Barcelona se transforma en un cuello de botella.
- Conductores, usuarios de buses y taxistas denuncian largas demoras, desvíos y una gestión del tránsito que consideran insuficiente para enfrentar la creciente congestión en los alrededores del Estadio Monumental.
- A esto se suman denuncias por falta de iluminación e inseguridad en el borde del estero.
Es martes y los alrededores del Estadio Monumental arden. Cae el sol y Barcelona está próximo a disputar un encuentro, pero afuera reina el caos.
Los carros se estacionan donde sea, sin importar si es sobre la avenida, las aceras o incluso bajo los puentes, mientras aficionados caminan entre vehículos, serpentean entre el tráfico y choferes huyen de la zona.
Esa es la escena recurrente cuando la avenida Barcelona se congestiona más de lo habitual. Entre las 17:00 y las 20:00, el sector se vuelve caótico y, para muchos ciudadanos, de poco sirve la presencia de un puñado de agentes de la ATM.
El problema impacta a quienes viven en los alrededores, pues muchas veces no encuentran buses debido a que los operativos incluyen cierres parciales o totales, dependiendo del partido. Varias líneas de transporte público deben desviarse o modificar sus recorridos. Los buses suelen circular por la calle Gómez Rendón, a la altura del puente Patria, por ejemplo.
Pero las complicaciones también afectan a quienes salen de sus trabajos y buscan movilizarse del norte hacia el suroeste, tomando la avenida Velasco Ibarra y el puente de la 17. Jaime Alarcón sale desde Bellavista y normalmente tarda unos 20 minutos en llegar a su vivienda, cerca de Jardines del Salado. Sin embargo, ese martes el trayecto le tomó más de una hora y diez minutos. “Ese es el problema de siempre. Quizá ya estamos mal acostumbrados, pero sí deberían mejorar el manejo del tránsito. Uno se pregunta qué pasaría ante una emergencia, una ambulancia o un incendio”, comentó.
A Danny López también le ocurrió algo similar. Desde la avenida Velasco Ibarra hasta la calle Maldonado, cruzando el puente de la 17, quedó atrapado en medio del tráfico. “Me toma máximo 15 o 20 minutos, pero esta vez fueron 40 solo para cruzar el puente. Ni porque está la ATM el tránsito fluye”, recuerda.
Los taxistas huyen de la zona por el embotellamiento
El problema también alcanza al servicio de taxis y plataformas. Por ejemplo, Marcelo Torres trabaja para una aplicación y reconoce que evita circular por el sector cuando juega Barcelona. “Yo huyo de esta zona cuando hay un partido”, afirma, mientras explica que, aunque “los precios de las carreras son buenas” por la alta demanda de usuarios ante la insuficiencia de buses, pasar largos minutos atrapado en la avenida Barcelona termina afectando su jornada y, según él, pierde más en gasolina.
Un morador del sector confirma esta realidad. “Es así. Cuando juega Barcelona, los taxistas rehúyen ir a la zona o pasar por la avenida Barcelona. Incluso sin partidos, esta avenida ya se congestiona todos los días desde las 16:30 hasta las 19:30 o 20:00. Pero cuando Barcelona juega, usualmente a las 19:00, la situación empeora”, sostuvo.
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Sin embargo, el tránsito no es lo único que preocupa en la avenida. Aunque la congestión vehicular genera molestias y en un reciente recorrido de este Diario se evidenció el intenso tráfico en una zona donde convergen sectores residenciales y negocios, otro problema inquieta a moradores y deportistas: la falta de iluminación en el borde del estero.
Corredores y ciudadanos que acostumbran caminar o trotar en el sector han denunciado que gran parte de la zona permanece en penumbras debido a luminarias dañadas. Lo que antes era un espacio frecuentado por personas que hacían deporte de manera individual, ahora obliga a muchos a movilizarse en grupos por temor a ser asaltados.

Deporte. Muchas personas utilizan la vía para ejercitarse, pero denuncian inseguridad.
Entre ellos está Carlos Medina, un joven que aprovecha el parque lineal del sector cuando permanece abierto para ejercitarse. Sin embargo, denuncia que en los alrededores del estero suelen esconderse consumidores de drogas y presuntos delincuentes. “Yo, si me ves, vengo sin nada”, comenta mientras señala los puntos más conflictivos: los accesos cercanos al puente peatonal, que conectan con el estadio, y el puente Patria. “Los patrullajes son nulos. Si hubiera más controles e iluminación, este sería un corredor atractivo. suroeste necesita espacios así”, añade.
En diálogo con otros ciudadanos, varios coinciden en que la avenida Barcelona tiene un enorme potencial por el crecimiento de negocios en los últimos años y por la conexión estratégica entre el suroeste, el oeste y otras zonas del norte y centro de Guayaquil.

Noche. La falta de iluminación es evidente a lo largo de la vía, especialmente en el tramo que bordea el estero.
Pero en medio de este favorable escenario concuerdan que hace falta una planificación más concreta que permita mejorar la movilidad y desarrollar actividades deportivas seguras. Incluso recuerdan que persisten problemas relacionados con la ciclovía de la zona. Un tema que arrastra ya dos administraciones.
Plantean el estero como alternativa
Para el experto en Planificación Territorial, Héctor Hugo, el problema de movilidad en los alrededores del estadio no es nuevo y requiere una visión integral de ciudad. Uno de ellos sostiene que la zona debe repensarse aprovechando su cercanía con el estero, incorporando sistemas de transporte fluvial que ayuden a reducir la presión vehicular.
“Es un tema que vengo desarrollando desde hace 10 años, cuando trabajé en el proyecto Delta, donde hablábamos de una nueva forma de urbanismo y de planificar la ciudad”, explicó. Según detalla, sectores con alta población flotante y gran concentración de personas, como estadios, centros comerciales y supermercados, deben integrarse a un modelo de movilidad multimodal.
A su criterio, uno de los puntos clave es lograr que el río y el estero sean navegables y se conviertan en ejes de conexión para distintos puntos estratégicos de la ciudad. “Cualquier sistema de transporte eficiente debe unir puntos de interés”, remarcó.