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Maluly Valdivieso retoma la actuación: “Jimmy es mi primer fan”
La actriz y comunicadora vuelve a las tablas con la obra No desearás lo mejor de tu prójimo. Asegura que el teatro sigue siendo parte esencial de su vida

Maluly Valdivieso dice que hoy prefiere las redes sociales antes que regresar a la televisión.
Lo que debes saber
- A sus 48 años, dice sentirse plena, con proyectos pendientes como estudiar otra maestría, viajar a África y seguir disfrutando de su faceta como madre y futura abuela.
- Con el político Jimmy Jairala volvió a casarse en 2024.
La comunicadora y actriz Maluly Valdivieso (48), esposa del político Jimmy Jairala (68), se alejó del teatro y de la televisión durante una larga temporada.
Con el exprefecto del Guayas tiene cuatro hijos: Diego Eduardo, Juan Pablo, Santiago y Juan Sebastián. Además, es madre de José David, fruto de otra relación. También trabaja con marcas.
Ahora decidió volver a las tablas con la obra No desearás lo mejor de tu prójimo, de Hugo Avilés, bajo la dirección de Ricardo Granizo.
En la puesta en escena interpreta a Pamela, una estudiante universitaria con conocimientos de esoterismo. El montaje, junto a Jackson Peralta, Jaime Vallejo y Pamela Palacios, estará en cartelera el próximo mes, los días 5, 6, 12 y 13, en el Teatro La Bota, espacio que celebrará sus 10 años de creación.
Durante su ausencia de los escenarios corrió mucha agua bajo el puente.
No recuerdo exactamente cuánto tiempo ha pasado, pero fue hace muchos años. La última vez me presenté en una obra de Eduardo Muñoa. Tal vez han pasado 15 o 17 años, y más tiempo en televisión. Recién montamos una pieza teatral en la que interpreté a María Magdalena para la iglesia Galilea, junto a Ricardo Granizo y Maricela Gómez.
"Jimmy es mi primer fan"
¿Volver a la actuación era algo que ya rondaba por su cabeza?
Soy artista. Cuando me hicieron la propuesta para la iglesia y me dijeron quiénes serían mis compañeros, no lo dudé y acepté. Son mis amigos de toda la vida. Ricardo Granizo tiene una compañía y me convocó para No desearás lo mejor de tu prójimo. En televisión no hay nada que me llame la atención.
Además, no creo que me busquen, mi perfil no se adapta a lo que existe ahora. Prefiero mil veces las redes sociales y el teatro. Trabajo con marcas y he logrado construir una comunidad muy bonita. Casi no tengo odiadores, y eso ya es ganancia. Mi contenido no se prostituye, no me interesan los ‘likes’ a través de escándalos.
Usted es cristiana y el personaje que interpretará es experta en esoterismo, ¿no choca con sus creencias?
Completamente. Me leí el guion tres veces antes de aceptar. Soy hermana cristiana desde hace diez años. Trato de pecar lo menos posible.
Eso no se lo cree ni usted misma...
(Risas) Lo intento. En este caso es una comedia bastante fantasiosa. No creo que deje puertas abiertas que después no se puedan cerrar. La historia gira en torno a Pamela y todo lo que ocasiona. Es un trabajo que se hace más por amor al arte. Hay que impulsar la cultura porque el país está complicado por la inseguridad y los toques de queda. La rutina se ha alterado.
¿Qué opina su esposo de su regreso a la actuación?
Jimmy es mi primer fan. Siempre me pregunta cuántas entradas quiero que compre.
Para las nuevas generaciones, usted no es un rostro conocido.
Mi hijo José David nunca me había visto en un escenario. Fue algo totalmente nuevo para él y, cuando me vio, estaba feliz. Yo no podía romper la cuarta pared mientras trabajaba. Me emocionó verlo. El niño no conoce a otro padre que no sea Jimmy, no tuve otro compromiso. El papá biológico solo fue un ‘donante’.
Ya se parece a Sofía Caiche, que llama ‘el donante’ a Armando Paredes, el padre de su hija Renata.
(Risas) Ella me copió, no yo. Pronto el niño llevará el apellido Jairala. Estamos en el proceso del cambio de apellido. Gracias a Dios, el otro señor no aparece.
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"Me quedé con las ganas de otro hijo"
En los tiempos actuales se habla mucho más sobre el autismo, antes no era así. ¿Cómo lo vivió usted en ese entonces?
Cuando me dijeron que Santiago tenía rasgos de autismo, yo no sabía qué significaba esa palabra. Mi hijo hizo muchas terapias, una tras otra, y era muy costoso. Descubrimos que con la equinoterapia tenía grandes avances.
Desarrollaba muchísimo con las terapias junto a caballos. Jimmy era funcionario público y logramos crear un centro integral de equinoterapia. Ahora ves a Santiago manejar, caminar o salir solo a la calle. Es canoterapista, realiza terapias con perros y dice que quiere ser psicólogo.
Como madre, ¿qué fue lo más complicado que le tocó vivir?
No quiero decir que sufrió bullying, pero lo más difícil fue conseguir un espacio para que estudiara. Supuestamente algunos colegios eran inclusivos, pero no quisieron aceptarlo. Jimmy era prefecto en ese entonces y tal vez también hubo un tema político.
Otros planteles no estaban capacitados y les daba miedo, a pesar de que nosotros contábamos con asesoría. Solo se arriesgaron el Liceo Panamericano y La Moderna, a los que les agradeceré toda la vida. Lo triste es pensar en quienes no tienen los recursos. ¿Cómo hacen?
¿Se quedó con las ganas de la niña?
Me quedé con las ganas de otro hijo, no una niña. No digo que me gusten más los niños, me gusta tener hijos. Jimmy pidió que ya no más. El menor quiere hermanitos porque en la urbanización donde vivimos sus amigos tienen hermanos pequeños. Hay mucha diferencia de edad con sus hermanos mayores.
Se aproxima al medio siglo de vida. ¿Cómo se siente al llegar a esa etapa?
No me siento de esa edad, creo que todavía tengo 20. A las mujeres de 40, 50 o 60 se las ve regias. Muchas se cuidan, es un culto a la salud. Yo solo me operé los pechos. Soy enemiga de tomar agua en envases de plástico, no me agradan los microondas y no consumo bebidas gaseosas. He hecho mucho en la vida, pero quiero más.
¿Es decir que hay pendientes?
Hacer otra maestría, siempre relacionada con Comunicación. Como comenté, me quedó pendiente el otro hijo. Amo a mis nueras, las novias de Diego Eduardo y Juan Pablo. Ellos saben que no pueden llevar a cualquier mujer a la casa. Además, me encanta viajar, no conozco África.
¿La política sigue pendiente o ya pasó la página?
En tres ocasiones fui candidata: dos veces para la Asamblea y otra para una concejalía. Dos veces sentí que me hicieron perder y me decepcioné mucho. Ahora creo que sirvo de otra manera. A veces me buscan por algo y, aunque no lo tengo, sé cómo conseguirlo. Así que me muevo y los ayudo. No voy a cobrar por hacer un favor o una gestión.

En la obra interpretará a Pamela, una estudiante experta en esoterismo.
"No seré una suegra metida"
¿Cómo cree que será como abuela?
Creo que una abuela chocha, no metida con las nueras. Pero estoy segura de que, en la noche, llamaré a los padres para saber a qué hora vendrán a buscar a sus hijos (risas).
¿Ser madre de cinco varones le permite comprender mejor a los hombres?
Mis hijos son maduros y tienen criterio. Les enseñé a pensar. Ellos conocen el mundo y a las mujeres a través de los ojos de su madre. Los que tienen su pareja han durado mucho tiempo con ellas. Los otros están solos, por ahora.
Que una pareja se case, se divorcie y luego una sus vidas por segunda vez no es muy común
En la familia de Jimmy sí lo es. En 1999 me casé con él, por lo civil y lo eclesiástico. Luego me divorcié y en 2024 volvimos a contraer matrimonio. En esa familia se arrepienten y se vuelven a casar (risas).
¿Por qué lo intentó otra vez?
No debimos divorciarnos. El matrimonio tiene sus altas y bajas, no todo es color de rosa. Tampoco existían diferencias irreconciliables, pero yo era muy pelada. Tenía apenas 24 años. Él ya era un hombre maduro y creo que se le acabó la paciencia conmigo.
Nadie nos dijo que no nos divorciáramos, estaba en plena muchachada. Pero Jimmy me dejó claro que no iba a dejar de ver a sus hijos. Incluso cuando firmé el divorcio no había una cantidad de dinero fijada, pero sabía que no se iba a desentender. Lo había visto actuar así con su exesposa y sus otros hijos, así que eso no me preocupaba.