Cinco amigos y una meta de 100 sillas de ruedas: así nació Rodemos Juntos
Los estudiantes convirtieron una conversación entre amigos en un proyecto de ayuda. Ya entregaron cinco sillas de ruedas y esperan alcanzar una meta de 100

Los cinco integrantes de Rodemos Juntos entregaron sus primeras sillas de ruedas en Casa Guayaca, administrada por DASE.
Lo que debes saber
- Cinco estudiantes entregaron sillas de ruedas el 30 de julio en Casa Guayaca.
- Rodemos Juntos nació en abril de 2026 por iniciativa de David Kim.
- El grupo busca reunir 100 sillas y organizar otra entrega en diciembre
Un mensaje de WhatsApp reunió a cinco amigos alrededor de una causa. Meses después, aquella conversación se convirtió en cinco sillas de ruedas entregadas en Casa Guayaca de DASE, en Guayaquil.
La primera jornada se realizó el jueves 30 de julio. Las donaciones no llegaron de una empresa ni de una organización con años de trayectoria. Detrás de Rodemos Juntos están cinco estudiantes que decidieron organizarse para ayudar a personas con problemas de movilidad.
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Una amistad convertida en proyecto
Santiago Jiménez, Renzo Alva, David Kim, Cristina Tang y Santiago López son los integrantes de Rodemos Juntos. Son amigos desde hace más de 10 años y estudian en el Colegio Menor.
Aunque dentro del colegio frecuentaban grupos diferentes, mantenían la confianza construida durante la infancia. El proyecto volvió a reunirlos alrededor de una causa: ayudar a quienes no pueden acceder a una silla de ruedas.
La iniciativa comenzó en abril de 2026. David Kim había leído en los medios de comunicación información sobre la cantidad de personas que necesitaban estos implementos y pensó que podía contribuir.
Pronto descubrió que podía contar con sus compañeros, con quienes ya había participado en otras actividades sociales. Una invitación enviada por WhatsApp dio paso a las primeras conversaciones y a la organización del proyecto.
El nombre Rodemos Juntos también fue propuesto por David. La distribución de responsabilidades aún está en proceso. Los cinco rotan las tareas mientras definen quién se encargará de la comunicación, las finanzas, la organización y el contacto con posibles aliados.
Este trabajo también les ha permitido reconocer las habilidades de cada integrante. Cristina Tang explica que el grupo se encuentra satisfecho con los resultados alcanzados durante esta primera etapa.

Los integrantes de Rodemos Juntos entregan los certificados a los beneficiarios de las sillas de ruedas.
Cinco sillas entregadas y una meta mayor
Rodemos Juntos no nació como una tarea académica ni como una obligación del colegio. Su primera entrega fue organizada fuera de las aulas y benefició a cinco personas.
Casa Guayaca, administrada por la empresa pública DASE del Municipio de Guayaquil, fue el lugar elegido para concretar la donación.
Para Santiago Jiménez, el proyecto también mantiene una conexión con su historia familiar. Vivió en Estados Unidos, donde su padre era veterano de guerra. Desde pequeño lo acompañaba a actividades de apoyo para exmilitares, entre ellos personas con problemas de movilidad.
Su padre falleció hace dos años y medio, pero aquella experiencia permaneció en su memoria. “Hoy puedo recordar parte de lo que hacía con mi papá”, expresó.
Los otros integrantes también comenzaron a observar las dificultades de movilidad que existen en Guayaquil. Para ellos, el problema no termina con la entrega de una silla de ruedas. También intervienen las condiciones de las veredas, la falta de rampas y los obstáculos que impiden recorrer determinados espacios.
“Todos merecen esta movilidad, este aspecto de poder interactuar con el mundo. Es tan importante”, dice Renzo Alva.
Para el grupo, desplazarse y participar en la vida de la ciudad debe ser un derecho. “Todos tienen derecho a estar en todos lados. Así de simple”, añaden.
Las primeras cinco sillas ya fueron entregadas, pero la meta de Rodemos Juntos es llegar a 100. No existe una fecha límite, aunque los estudiantes esperan organizar una jornada de mayor alcance en diciembre.
También planean buscar el respaldo de la empresa privada y mantener el contacto con DASE. El objetivo es que el proyecto continúe creciendo y alcance a más personas.
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Un discurso motivante
Leonardo Quiroz, director de Proyectos Sociales de DASE, recibió a los integrantes de Rodemos Juntos y reconoció la tarea que decidieron asumir.
Durante su intervención, aseguró que varias personas reunidas alrededor de una causa pueden generar cambios. “La clave está en iniciar en pequeño, pero pensando en grande. Ustedes pueden influir en la vida de otras personas”, dijo.
Quiroz contó que creció en Flor de Bastión, al noroeste de Guayaquil, y que durante su juventud también participó en acciones comunitarias. Junto con otros jóvenes organizaba rifas, preparaba canastas de alimentos y colaboraba con organizaciones, pese a las necesidades de su entorno.

Leonardo Quiroz, director de Proyectos Sociales de DASE
Años después, la educación le permitió romper el círculo de la pobreza y llegar a la Dirección de Proyectos Sociales de DASE EP.
El funcionario pidió a los estudiantes que no abandonen el trabajo iniciado. También señaló que las cinco sillas de ruedas representan más que una donación.
“Es la transformación de la vida de otras personas y es el inicio de algo mucho mayor”, manifestó. Además, los animó a continuar construyendo una sociedad basada en la igualdad, la solidaridad y la generación de oportunidades.
Rodemos Juntos nació en una conversación entre cinco amigos. Hoy ya tiene sus primeros beneficiarios y una meta que comienza a tomar forma: entregar 100 sillas de ruedas.