Penitenciaría, entre heces, hacinamiento y falta de agua es caldo de cultivo para la tuberculosis
La falta de condiciones básicas agrava la insalubridad y favorece el contagio de tuberculosis en prisión La crisis carcelaria también golpea a las familias

Un grupo de presos en el marco de un traslado de prisión.
Lo que debes saber
- Las condiciones sanitarias en la Penitenciaría del Litoral incluyen aguas servidas, presencia de excremento de roedores, falta de agua potable, cortes de energía y deficiencias de limpieza, según informes del CDH y del Ministerio de Salud.
- La combinación de insalubridad, hacinamiento y escasa ventilación favorece la propagación de enfermedades como la tuberculosis.
- Diversas inspecciones también han documentado sobrepoblación, carencia de insumos básicos y problemas en la atención de salud, evidenciando una crisis estructural en las condiciones de habitabilidad y gestión penitenciaria.
Aguas servidas, excremento de roedores, falta de agua potable y cortes de energía eléctrica forman parte de las condiciones de insalubridad denunciadas en la Penitenciaría del Litoral. En algunos pabellones, incluso, las personas privadas de libertad se ven obligadas a realizar sus necesidades fisiológicas dentro de sus propias celdas. Estas condiciones fueron documentadas por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) en un informe publicado en septiembre de 2025.
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Un reporte posterior del Ministerio de Salud Pública (MSP), elaborado el 18 de noviembre de ese mismo año, también describió problemas sanitarios en las áreas de atención médica del centro penitenciario. El documento del MSP señala la presencia persistente de heces, orina, sangre, exudados (secreciones) de heridas y otros fluidos corporales en distintas zonas del establecimiento. Además, advierte que las labores de limpieza, responsabilidad del SNAI, llegan a incumplirse durante periodos de hasta cinco días.
La falta de aseo favorece la proliferación de moscas, genera olores nauseabundos, dificulta la desinfección y provoca la acumulación de residuos biológicos. Según el informe, esta situación contraviene las normas de bioseguridad vigentes.
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A ello se suman problemas en el acceso a servicios básicos. El CDH reportó que el agua no llegaba a las alas superiores de los pabellones, mientras que en los niveles inferiores el suministro era intermitente debido a fallas en las tuberías.
La organización también describió ausencia de energía eléctrica y condiciones generales de insalubridad. “Los internos deben realizar sus necesidades fisiológicas dentro de las mismas celdas, sin espacios que garanticen su intimidad”, señaló el CDH en su informe. La problemática también fue mencionada durante la audiencia de la acción de protección 09209-2025-06533, realizada el 10 de diciembre de 2025.
En esa diligencia, los abogados accionantes incorporaron como prueba una disposición judicial y un informe atribuido a varios jueces penitenciarios sobre una visita de vigilancia y control efectuada el 22 de abril de 2025 en la Penitenciaría.
Al reproducir sus conclusiones, una de las abogadas sostuvo que aquel informe describía una crisis estructural de salud, habitabilidad y gestión penitenciaria, además de hacinamiento, insalubridad, falta de colchones, de útiles de aseo y de electricidad.
La higiene cumple un papel importante para evitar infecciones adicionales. El infectólogo Washington Alemán destaca la necesidad del lavado frecuente de manos y de mantener adecuadas condiciones de aseo. Sin embargo, la tuberculosis se transmite principalmente por el aire. Para frenar su propagación son especialmente importantes la ventilación, el diagnóstico oportuno, el tratamiento y la separación de los pacientes mientras puedan contagiar.
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Tanto el MSP como el CDH identifican el hacinamiento como otro problema estructural. El neumólogo Juan Calderón explica que la tuberculosis se propaga con facilidad en espacios sobrepoblados y con escasa ventilación, por lo que su incidencia suele ser elevada en los centros penitenciarios. “Cuando las personas permanecen muy juntas y una de ellas tiene la enfermedad, el riesgo de contagio para el resto aumenta considerablemente”.
¿Cómo reducir la transmisión de la tuberculosis?
Para reducir la transmisión, el especialista recomienda mejorar la ventilación, disminuir el hacinamiento y utilizar mascarillas N95, especialmente en las áreas donde existen casos confirmados. Las condiciones de sobrepoblación también fueron registradas por la Defensoría del Pueblo durante una visita al policlínico y a los pabellones 5 y 7, el 24 de febrero de 2026.
En el pabellón 7 se observó que varias celdas, diseñadas para albergar a cuatro personas privadas de libertad cada una, estaban ocupadas por un número mayor al previsto. Según la entidad, esta situación podría afectar los procesos de recuperación de quienes padecen problemas de salud.
En contraste, el pabellón 5, destinado a personas privadas de libertad con cuadros de desnutrición, se encontraba deshabitado. Según el reporte de la Defensoría, los internos que permanecían en ese lugar habían sido trasladados justo un día antes hacia pabellones del complejo penitenciario conocido como La Regional, ubicado a menos de un kilómetro de la Penitenciaría.
La directora de la Penitenciaría informó a la entidad que se había iniciado la limpieza del pabellón y que el espacio sería reacondicionado y desinfectado con amonio por una empresa especializada, antes de volver a ser utilizado. Sin embargo, las imágenes levantadas durante la diligencia muestran una gran cantidad de desechos plásticos acumulados en el lugar.
La funcionaria también informó sobre el fallecimiento de una persona el día anterior a la visita. El levantamiento del cuerpo, según indicó, fue realizado por personal de Criminalística.