SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

fenómeno de el niño

“El Niño es inminente”, pero su gravedad genera dudas

Inocar intensifica la vigilancia de las condiciones del mar, ante el fenómeno de El Niño. Expertos sugieren al Gobierno comunicar y capacitar a la población

Monitoreo. Los técnicos del Inocar, Inamhi, Instituto de Pesca y Riesgos se reunirán el próximo jueves.

Monitoreo. Los técnicos del Inocar, Inamhi, Instituto de Pesca y Riesgos se reunirán el próximo jueves.Foto: Freddy Rodríguez/ Expreso

MONICA JARA CHERREZ
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Las claves que debes saber

  • Ecuador: El Niño con alta probabilidad; Inocar prevé inicio mayo-julio, magnitud incierta.
  • Alerta en 143 cantones y 17 provincias; Inocar, Inamhi y Pesca reportan al COE semanalmente.
  • Impactos: lluvias en Costa y sequía en Sierra/Amazonía por cambios de temperatura del mar y aire.

Las probabilidades de que Ecuador enfrente el fenómeno de El Niño son muy altas. Sin embargo, aún no se puede asegurar cuál será la magnitud del cambio que el evento generará en el clima.

Te invitamos a leer| Cortes de luz regresan a Ecuador ante amenaza del fenómeno de El Niño

Los técnicos del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada del Ecuador (Inocar) realizan un monitoreo permanente de las condiciones del océano Pacífico, cuyos datos se reciben del buque oceanográfico, que monitorea frente a las costas del país; y de los equipos ubicados en el norte de Galápagos, que recopilan información de la estructura del mar.

Su trabajo se ha modificado en las últimas semanas, desde que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió la alerta amarilla para 143 cantones de 17 provincias del país. 

Así analizan el clima antes de El Niño

Ahora, los técnicos del Inocar analizan sus reportes junto a los informes que también generan el Instituto de Pesca (sobre la situación de los recursos marinos); el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi por las condiciones meteorológicas) y Riesgos (sobre los impactos asociados a estos eventos naturales).

“Normalmente, recopilamos esta información. Pero ahora ponemos énfasis para mirar a detalle y corroborar si los modelos mundiales están prediciendo lo que pasa en nuestras costas. Lo hacemos con mayor frecuencia y tenemos línea directa con el Ministerio de Defensa para informar al COE Nacional, semanalmente, cómo evoluciona”, explica Freddy Hernández, investigador oceanográfico del Inocar.

El experto afirma que, si bien “El Niño pronosticado es inminente y las probabilidades son muy altas”, predecir cuál será el impacto en el cambio del clima y en las lluvias, es complejo. 

“Hay que manejarlo con cautela,” resalta. Según Hernández, la evidencia de la ocurrencia del fenómeno se observa en la variación de la temperatura que se vive en el país.

“El Niño se está gestando, genera estragos como los cambios de la temperatura del aire, luego va a cambiar la temperatura superficial y subsuperficial del mar. En la época de lluvia, puede cambiar los patrones de precipitación: en un sector de la costa habrá muchas precipitaciones y en otro, habrá menos lluvias. No es un cambio generalizado para decir que todo Ecuador va a estar inundado. Las características son diferentes, según la zona del país”, sostiene. 

Fenómeno de El Niño: fechas y efectos

De acuerdo con las estimaciones, al finalizar el trimestre de mayo, junio y julio, se podrá “decir que ha empezado y se analizará si se extenderá o no hasta el trimestre diciembre, enero y febrero”, agrega.

Mientras el tiempo avanza, Riesgos emitió los lineamientos para que las prefecturas, municipios y juntas parroquiales actualicen los escenarios y acciones de prevención, preparación, respuesta y reconstrucción frente a los posibles efectos: inundaciones, movimientos en masa (derrumbes) y déficit hídrico (sequía).

Expertos recomiendan tomar acciones

Aunque no se puede afirmar cuál será el impacto, la catedrática e investigadora ambiental, Rasa Zalakeviciute, aclara que las alertas del incremento de las probabilidades no permiten descartar el fenómeno. 

“Lo que no se conoce es cuán fuerte será”, insiste. Por tanto, considera que los reportes deben motivar a las autoridades a reducir sus impactos. “La Costa debe prepararse principalmente para el exceso de agua, mientras que algunas zonas de Sierra y Amazonía deben considerar calor, sequías e incendios”.

En las zonas propensas a lluvias, recomienda elaborar planes para cortes de electricidad o interrupciones de servicios, preparar a la población para evacuar zonas con riesgo de inundaciones, capacitar para evitar el contacto con aguas contaminadas y eliminar agua acumulada donde se reproduce el mosquito del dengue.

En la región andina, en cambio, aconseja crear zonas de protección contra incendios alrededor de viviendas y preparar a la población contra el fuego. 

Además, sugiere “poner atención a las zonas agrícolas y rurales para almacenar agua con anticipación, proteger fuentes de agua y páramos, mejorar la eficiencia de riego, y preparar planes para estrés hídrico en cultivos y ganado”.

El Gobierno Central debe actuar

Para el catedrático y experto en Ciencias Geográficas de la Uisek, José Salazar, las autoridades “deberían manejar el escenario más fuerte y extremo. Puede ser grave la afectación, similar a un terremoto. En 1998 hubo algunas crisis”, recuerda.

Ante esa posibilidad, considera que más que emitir disposiciones para los GAD, “el Gobierno Central debería liderar, dictar directrices y tomar varias acciones en diferentes niveles de gobierno y población. Es momento de comunicar, empezar a actuar y dirigir; eso no se ve. Si llega a ser grave, sobrepasará la capacidad de los GAD”, enfatiza.

tracking