Alejandro, de 3 años, lucha con la fibrosis quística: “Pido a la gente de buen corazón que me ayude”
Con solo 3 años, Alejandro batalla contra la fibrosis quística en Guayaquil. Su familia recauda fondos para costear un examen vital

A sus 3 años, Alejandro enfrenta los estragos de la fibrosis quística mientras su familia busca ayuda para costear un examen médico crucial.
La rutina de Alejandro León no es la de un niño común de tres años. Entre juegos con sus carritos y videos, su infancia transcurre entre hospitales, constantes pinchazos y visitas médicas a causa de la fibrosis quística, una enfermedad genética e incurable que afecta sus órganos.
Su madre, Paulina Espinoza, enfrenta junto a él un diagnóstico que llegó tras meses de incertidumbre. Desde los tres meses de nacido, Ale ingresó de urgencia por neumonía y cuadros de deshidratación severa.
“Estaba muy flaquito, pesaba tres kilos a los seis meses”, recuerda Paulina. Tras análisis realizados en el Hospital Roberto Gilbert en noviembre de 2023, la prueba de sudor confirmó el diagnóstico.
Complicaciones de salud e interrupción escolar
La fibrosis quística no ha llegado sola; a su corta edad, el pequeño lidia con alcalosis metabólica mixta y afecciones renales que le provocan constantes hinchazones. Aunque intentaron inscribirlo en la escuela, los intensos malestares estomacales y los vómitos obligaron a suspender su asistencia desde el primer día.
Paulina relata los momentos en que los síntomas se agudizan: “De repente dice: ‘Mamá, duele barriga, duele barriga, no aguanta’... Hasta que vomita agua. Se me desvanece y se me pone amarillo”.
Pese a la gravedad de los cuadros, Alejandro acude resignado a las revisiones: “Cuando se siente muy mal dice: ‘Mamá, por favor, llámame al hospital’. Ya está acostumbrado”.
Lea también|Padre de familia, con un tumor en la cabeza, busca ayuda para intervención médica en EE.UU.
Desabastecimiento de medicinas y riesgo de desnutrición
Alejandro requiere de nueve a diez pastillas diarias para digerir los alimentos y absorber los nutrientes esenciales. Sin embargo, la atención médica en el Hospital Icaza Bustamante presenta serias limitaciones por la falta de insumos.
Actualmente, el pequeño lleva dos meses sin recibir sus medicamentos debido a la escasez en el sistema público de salud y a la falta de recursos de la familia para comprarlos de forma privada (con un costo de $12.60 por caja). Esta interrupción ya muestra estragos en su cuerpo:
“Hace poco lo vio la nutricionista y me dijo que está a un poquito de estar en un grado de desnutrición, porque las pastillas hacen que pueda asimilar los nutrientes”.

Alejandro no ha podido asistir a la escuela por los severos vómitos y malestares estomacales que le provocan la fibrosis quística
Una campaña solidaria para financiar una biopsia urgente
A la falta de medicinas se suma un examen determinante. Una ecografía reciente reveló la presencia de ganglios de 9 milímetros en su estómago, lo que estaría originando las intensas dolencias. Para evaluar su cuadro, el equipo médico requiere realizarle una biopsia urgente.
Al no contar con un empleo formal por dedicarse a tiempo completo a los cuidados de su hijo, Paulina emprendió la campaña “500 amigos que donen $1” a través de la cuenta de Instagram @ayudemos_a_alejandro.
La iniciativa ha reunido hasta la fecha $300, faltando únicamente $200 para cubrir el valor de la prueba y poder agendar la cita.
“Yo pido a todas las personas de buen corazón que me puedan ayudar, más que todo para que mi niño pueda seguir estando estable y que nunca le falta su medicina”, expresa Paulina, quien apela a la solidaridad ciudadana para compartir la campaña o realizar aportes a las cuentas de ahorro habilitadas a su nombre.