Sector productivo
El sector arrocero se prepara ante un fenómeno de El Niño que ya descarta un escenario débil
Gremios advierten sobre riesgos para la producción, la necesidad de almacenamiento y problemas estructurales que afectan la productividad

Foro reunió a gremios arroceros y expertos para discutir medidas de preparación ante El Niño y desafíos estructurales.
Lo que debes saber
- Las proyecciones del INOCAR ubican el evento entre moderado y muy fuerte, mientras el país avanza hacia una eventual declaratoria oficial.
- Aunque existe preocupación por las pérdidas que podría provocar El Niño, muchos continuarán sembrando porque no cuentan con otra alternativa económica.
El sector arrocero ecuatoriano se prepara para un fenómeno de El Niño cuya intensidad podría ubicarse entre moderada y muy fuerte. Según el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), las probabilidades de un evento débil prácticamente han quedado descartadas.
Te invitamos a leer | Ecuador vigila nuevo acuerdo de gigantes del cacao contra la volatilidad
Freddy Hernández, investigador oceanográfico del Inocar, explicó durante el Foro “Desafíos y Oportunidades para el Sector Arrocero" que las probabilidades han cambiado conforme avanzan los meses. "Está en esos tres rangos, entre moderado y muy fuerte", señaló sobre el evento climático. El especialista agregó que el país se aproxima a una declaratoria oficial del fenómeno, aunque aclaró que ello no implica la presencia inmediata de precipitaciones intensas.
Según Hernández, los comités de operaciones de emergencia ya fueron activados en los niveles cantonales, provinciales y nacional, y se espera que las diferentes instancias vayan adecuando acciones frente a los posibles impactos derivados del comportamiento de las lluvias.
El arroz como único sustento
Pese a las advertencias, muchos agricultores no dejarán de sembrar. Javier Ronquillo, presidente de la Corporación Nacional de Organizaciones de Productores Arroceros (Corponoarroz), explicó que la realidad de los pequeños productores limita las opciones.
Puesto que quienes poseen menos de cinco hectáreas difícilmente abandonarán el cultivo, pese a los anuncios sobre la llegada del fenómeno de El Niño porque no cuentan con otra fuente de ingresos.. "El agricultor siembra porque es el único sustento que tiene para sobrevivir", afirmó.
Economía y negocios
Industria automotriz rechaza acuerdo entre Ecuador y Argentina y pide a Noboa revisar su firma
Lisbeth Zumba
Déficit de infraestructura
Desde el sector agrícola hay incertidumbre por la capacidad de respuesta frente a un evento que históricamente ha provocado inundaciones y pérdidas en las zonas productoras.
José Luis García, del Comité de Defensa del Agricultor, advirtió que existe "mucho déficit de infraestructura, tanto estatal como privada" para enfrentar las consecuencias del fenómeno. Recordó que cantones arroceros como Samborondón y Daule, por tratarse de zonas bajas, son especialmente vulnerables y pueden quedar fuera de producción con pocas lluvias.
El dirigente sostuvo que una de las tareas más urgentes pasa por la limpieza de canales y la ejecución de obras para mitigar inundaciones. "Los gobiernos seccionales tienen que comenzar todos en equipo a trabajar", afirmó. A ello sumó la necesidad de planificar desde ahora la etapa posterior al fenómeno, pues, según recordó, los episodios de El Niño suelen extenderse por alrededor de un año y medio y dejar a numerosos agricultores sin posibilidades de trabajar debido a que sus terrenos permanecen anegados.
Almacenaje
La preparación del sector también estuvo presente en el debate. García consideró que, aprovechando que actualmente existe disponibilidad de arroz, el Estado debería fortalecer las reservas para evitar problemas de abastecimiento y posibles distorsiones en los precios debido a la caída de producción asociada a El Niño. "Creemos que este es el momento para almacenar arroz", señaló.
Sobre la capacidad de almacenaje disponible, Juan Pablo Zúñiga, presidenre de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom), indicó que no existe una cifra oficial consolidada del almacenamiento. No obstante, estimó que las más de 600 piladoras registradas por el Ministerio de Agricultura podrían disponer, en conjunto, de entre 600.000 y 700.000 toneladas de capacidad, aunque precisó que aproximadamente la mitad de esas instalaciones estarían activas.
Problemas de fondo
Las discusiones del foro no se limitaron al impacto climático. Productores e industriales coincidieron en que el fenómeno de El Niño encuentra al sector con desafíos estructurales aún pendientes.
Uno de ellos es la productividad. Zúñiga sostuvo que el objetivo inmediato de la cadena arrocera es elevar el promedio nacional hasta siete toneladas por hectárea sin necesidad de ampliar la superficie sembrada.
La meta, explicó, es reducir costos y mejorar la competitividad del arroz ecuatoriano.
En cambio, Ronquillo subrayó que ese rendimiento ya se alcanza e incluso se supera en zonas como Santa Lucía, Daule y Palestina, especialmente en áreas que cuentan con juntas de riego. Sin embargo, advirtió que esa realidad no es homogénea.
"Hay muchas zonas que todavía regamos con agua de pozo", explicó Ronquillo. Según detalló e instó a la Prefectura del Guayas, que esas fuentes contienen metales, una condición que impide obtener los mismos rendimientos alcanzados en otras áreas y termina afectando la productividad promedio del sector.
Durante el encuentro también se insistió en la necesidad de fortalecer el uso de semillas certificadas, los análisis de suelo, la asistencia técnica y la articulación entre productores, industria y sector público, una fórmula que los representantes de la cadena consideran indispensable para enfrentar no solo los riesgos asociados al fenómeno de El Niño, sino también los problemas de competitividad que arrastra la actividad arrocera.
Si quieres leer esta y más noticias, suscríbete a EXPRESO. SUSCRÍBETE AQUÍ