Diario Expreso Ecuador

déficit energético

Juan C. Navarro: “Esta crisis de energía no puede generar otra crisis de producción y ventas”

El dirigente industrial pide mayor coordinación para no afectar a empresas de medio voltaje. La producción ya registra una afectación del 18 %

Juan Carlos Navarro, presidente de la Federación de Cámaras de Industrias del Ecuador.

Juan Carlos Navarro, presidente de la Federación de Cámaras de Industrias del Ecuador.Archivo / Expreso

Lisbeth Zumba
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que debes saber

  • La crisis eléctrica ya afecta el 18 % de la producción industrial, mientras las empresas advierten que los cambios en los cronogramas de desconexión generan incertidumbre y dificultan la planificación.
  • Juan Carlos Navarro, presidente de la Federación de Cámaras de Industrias, alerta que el impacto en las ventas y los pagos podría sentirse con mayor fuerza entre diciembre y enero. 
  • El sector pide mayor coordinación y previsibilidad para evitar que la crisis energética derive en otra de producción, ventas y empleo.

La falta de previsibilidad en los cronogramas de desconexión y reconexión eléctrica mantiene en alerta al sector industrial ecuatoriano. Juan Carlos Navarro, presidente de la Federación de Cámaras de Industrias del país, advierte que los cambios en la planificación y el incumplimiento de los horarios acordados generan incertidumbre y dificultan la continuidad de las operaciones, especialmente en las industrias de medio voltaje.

El dirigente, también presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG), estimó este lunes que, hasta el momento, la producción promedio del sector registra una afectación del 18 %. Aunque todavía no existe una cifra consolidada sobre el perjuicio económico, prevé que las consecuencias sobre las ventas, los pagos y la cadena de suministro se evidencien con mayor fuerza en los próximos meses.

El viernes pasado, representantes del sector mantuvieron una segunda reunión con el ministro de Energía, Juan Carlos Blum, para exponer las dificultades que enfrentan las empresas en medio de la crisis eléctrica.

“En esta reunión lo que hicimos es responder sobre las inquietudes del sector productivo de todo lo que vinimos pasando, porque lo que más se necesita es información, previsibilidad y coordinación”, señaló Navarro, en entrevista con Teleamazonas.

Los cambios en los cronogramas complican la operación industrial

Navarro señaló que las empresas reciben una planificación de las desconexiones eléctricas, pero esta puede modificarse en función de las necesidades del sistema. Esto obliga a reorganizar las operaciones con poca anticipación y dificulta la programación de la producción.

“Para dar un ejemplo. Si nos dicen para lunes, martes y miércoles, nos dicen luego: ahora necesito que pares de jueves a domingos. Todo eso se va complicando y es lo que genera incertidumbre”.

El dirigente sostuvo que no todas las industrias tienen las mismas condiciones operativas y que la planificación debe considerar esas diferencias. En ese sentido, distinguió entre las empresas clasificadas como AV1 y aquellas que reciben energía en medio voltaje.

Según Navarro, las industrias AV1 alcanzaron un cumplimiento del 94 % en las desconexiones, gracias a una mejor coordinación. En los casos en que una empresa no puede detener completamente sus operaciones, se puede acordar una flexibilidad que permita reducir la carga hasta cumplir con los requerimientos del sistema eléctrico.

Sin embargo, considera que las mayores dificultades están en las industrias de medio voltaje, cuyas condiciones operativas requieren una planificación más ajustada a sus necesidades.

La afectación productiva ya llega al 18 % y el golpe económico podría sentirse en enero

El sector industrial inicia su segunda semana de desconexiones eléctricas en un contexto de preocupación por la continuidad de las operaciones. Navarro advirtió que las cifras actuales de ventas no necesariamente reflejan el impacto de la crisis, pues los productos que se comercializan hoy corresponden a procesos de fabricación de semanas o meses anteriores.

“Se ha dicho que las ventas de las empresas están muy bien, y sí, porque para eso estamos. Pero eso que se vende actualmente responde a meses de producción de semanas o meses atrás”, explicó.

A su juicio, las consecuencias de las restricciones eléctricas se trasladarán progresivamente a la producción, las ventas y los pagos. Aunque parte de esa afectación ya comienza a evidenciarse, anticipa que el efecto más fuerte podría llegar entre diciembre y enero.

El dirigente insistió en que las empresas buscan mantener sus operaciones y proteger el empleo, pero advirtió que la capacidad de respuesta tiene límites. “Nuestro fin es producir, generar empleo, pero necesitamos previsibilidad. Esta crisis de energía no puede generar otra crisis de producción y ventas”, enfatizó.

Navarro señaló que el empleo sería uno de los últimos aspectos que las empresas buscarían ajustar. No obstante, reconoció que no se puede descartar ese escenario si la reducción de la producción impide generar ingresos suficientes para cubrir los compromisos financieros y operativos.

Los generadores también necesitan mantenimiento y elevan los costos

La autogeneración representa una alternativa para algunas empresas, pero no constituye una solución permanente para todas las operaciones industriales. Navarro explicó que los generadores no están diseñados necesariamente para funcionar de manera continua durante varias semanas sin interrupciones ni mantenimiento.

En algunas compañías, estos equipos pueden contribuir a sostener parcialmente la actividad productiva. Sin embargo, su funcionamiento prolongado implica detenerlos para realizar revisiones y trabajos de mantenimiento, lo que limita su capacidad para reemplazar de forma permanente el suministro eléctrico.

A esto se suman las dificultades relacionadas con los costos de operación y el abastecimiento de diésel. Sobre este último punto, Navarro señaló que el Gobierno ha garantizado que no habrá escasez del combustible, aunque el sector también enfrenta la preocupación por cuánto más cuesta mantener la producción con sistemas de respaldo.

Entre los sectores más expuestos están aquellos que requieren refrigeración y trabajan con alimentos perecibles, debido a la necesidad de mantener condiciones específicas de conservación. Pero el problema también alcanza a las industrias que suministran materias primas.

El dirigente sostuvo que las empresas están haciendo esfuerzos para sostener sus operaciones, aunque cada interrupción puede generar retrasos y comprometer el cumplimiento de sus obligaciones con proveedores y trabajadores. “El empresario es resiliente, las industrias no van a desaparecer, pero será un esfuerzo mayor al que ya se está dando. Estamos casi al límite de la entrega de recursos”, afirmó.

El sector pide que el ahorro eléctrico también llegue a otras actividades

La preocupación industrial se produce mientras el país enfrenta dificultades climáticas que afectan la operación de Mazar, una de las principales fuentes de generación eléctrica, y una limitada capacidad para compensar el déficit con compras de energía a Colombia.

En ese contexto, Navarro planteó que el esfuerzo para enfrentar la crisis no puede recaer únicamente sobre las industrias. Considera necesario evaluar medidas de ahorro en otros sectores y actividades para reducir la presión sobre el sistema eléctrico.  “La semana pasada hubo industrias desconectadas, pero también hubo partidos, conciertos en las noches. Eso no puede ser”, manifestó. 

tracking