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Diario Expreso Ecuador

RADAR DEL INVERSor

El financiamiento para emprender en Ecuador tiene varias puertas

Hay créditos desde $500 y opciones que no implican deuda. Elegir mal la fuente encarece el arranque de un emprendimiento

La banca pública presta desde $500 para arrancar un negocio en Ecuador

La banca pública presta desde $500 para arrancar un negocio en EcuadorArchivo/Expreso

Liz Briceño
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Lo que debes saber

  • Crédito desde $500: BanEcuador presta de $500 a $5.000 con el Crédito 1x30, a tasa fija de 1 % anual para determinados beneficiarios, hasta 30 años y sin garante hasta $3.000.
  • No todo es deuda: Un inversionista ángel puede aportar $100.000 y recibir entre 10 % y 15 % del negocio, según la valoración acordada, sin que el emprendedor pague intereses.
  • La puerta bursátil sigue estrecha: El Registro Especial Bursátil libera a las pequeñas del informe de riesgo y de la auditoría externa, pero el monto que colocan sigue siendo bajo.

Un negocio que arranca en Ecuador puede financiarse con un crédito desde $500, con un socio que compre parte de la empresa o con una emisión en la bolsa. La dificultad no está en la lista de opciones, sino en saber cuál le corresponde y en calificar para ella.

"El principal desafío del emprendedor no es únicamente conseguir financiamiento, sino conseguir el financiamiento correcto", dice Gabriel Rovayo, presidente de la consultora Roadmak Solutions. No es lo mismo financiar una idea, capital de trabajo, maquinaria o una expansión.

Su regla: el crédito sirve cuando hay capacidad de pagarlo; el inversionista, cuando hay oportunidad de crecer.

¿Dónde está el crédito más barato?

Para quien empieza, la puerta más barata es la banca pública, explica. BanEcuador presta de $500 a $5.000 con el Crédito 1x30, a tasa fija de 1 % anual para determinados beneficiarios, hasta 30 años y sin garante hasta $3.000. Desde $5.001 opera el Crédito Productivo Pymes, entre 9,7 % y 11 % anual.

La tasa del Crédito Productivo Pymes es referencial y se ajusta cada mes según el segmento de crédito del Banco Central del Ecuador (BCE), aclara; la del 1x30 se mantiene fija.

Cuando el negocio ya factura, se abre la banca privada. Banco Pichincha financia capital de trabajo hasta 18 meses y activo fijo hasta 84 meses; Banco Guayaquil pide ventas anuales desde $100.000, y Cooprogreso presta de $600 a $80.000, de 12 a 72 meses.

Lo que decide el acceso suele ser el modelo de negocio, dice Vanessa Gallardo, coordinadora del Centro de Innovación y Emprendimiento de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE). 

Para trabajarlo hay incubadoras, aceleradoras y convocatorias públicas, como las de Conquito. Y el crédito bancario solo se abre con el negocio formalizado y facturando.

Rovayo pide mirar más allá de la tasa: importan el plazo, las garantías y que la cuota calce con el flujo de caja. Y alerta que la urgencia no debe empujar al crédito informal: antes de aceptar dinero hay que verificar que la entidad esté regulada.

¿Qué opciones no implican deuda?

Endeudarse tampoco es la única vía. El emprendedor puede obtener capital semilla, recurrir a un inversionista ángel o venture capital —donde se cede participación—, o ir al crowdfunding, donde HazVaca y Acolítame cobran de 12 % a 15 % de lo recaudado.

¿Cómo se entra a la bolsa?

Otra puerta es el mercado de valores. El instrumento depende del destino del dinero, explica Catalina Pazos, directora ejecutiva de la Asociación de Casas de Valores del Ecuador (Asocaval). 

Para capital de trabajo corresponde un papel comercial; para mediano y largo plazo, una emisión de obligaciones, y si hay flujo continuo, una titularización.

Ahí hay que distinguir dos necesidades, precisa César Robalino, gerente general de la Bolsa de Valores de Quito (BVQ): el emprendedor busca capital inicial y la pyme, financiamiento. Y aunque las tasas se parezcan, hay inversionistas que sí asumen riesgos que la banca no toma.

El trámite pasa siempre por una casa de valores autorizada, agrega: ella estructura la operación, la tramita ante el regulador y busca a los inversionistas.

Para las más pequeñas está el Registro Especial Bursátil (REB), que alivia dos exigencias. 

Al emisor regular se le piden informe de planificación de riesgo y auditoría externa; en el REB no se exige ninguna de las dos, precisa Pazos. 

Los demás requisitos siguen en pie: balances, garantía general e inscripción previa en la Superintendencia de Compañías.

Por esa vía salió Waykana, la primera pyme ecuatoriana que emitió acciones con ese registro.

Aun así, la puerta es estrecha. Los productos existen —los ofrecen BanEcuador, la banca privada y las cooperativas—, pero el crédito no está llegando a las más pequeñas, afirma Pazos. 

Por el techo de la tasa activa, dice, las instituciones financieras no lo están entregando, y el monto que esas empresas colocan en la bolsa también es bajo.

Por eso Asocaval planteó a la Asamblea Nacional un proceso simplificado para que las pymes accedan al mercado de valores.

¿Cuándo conviene pedir y cuándo no?

Conviene pedir cuando el negocio está formalizado, separa sus cuentas y muestra con números para qué usará el dinero. No conviene sin saber qué capital necesita. Las opciones existen; el acceso, todavía no para todos.

La voz de los expertos

Gabriel Rovayo, Catalina Pazos y César Robalino explican las distintas opciones de financiamiento disponibles para emprendedores y pymes en Ecuador.

Gabriel Rovayo, Catalina Pazos y César Robalino explican las distintas opciones de financiamiento disponibles para emprendedores y pymes en Ecuador.Cortesías

Gabriel Rovayo | presidente de la consultora Roadmak Solutions: "Un inversionista ángel no es simplemente alguien que pone dinero"

Un inversionista ángel puede aportar $100.000 y recibir entre 10% y 15% del negocio, según la valoración acordada, calcula Gabriel Rovayo. A diferencia del banco, no presta para recuperar dinero con intereses: invierte capital propio a cambio de una participación en la compañía.

"No es simplemente alguien que pone dinero: apuesta por el emprendedor en una etapa temprana y aporta experiencia, contactos y conocimiento", afirma.

Sobre cuándo incorporar un socio, dice que puede ser al inicio, en una etapa intermedia o cuando el dueño quiere crecer y no tiene capital.

Lo decisivo, agrega, no es el monto, sino compartir la misma visión y compromiso con el negocio. Por eso recomienda no buscar un socio únicamente por el dinero que pone sobre la mesa.

Catalina Pazos | Directora ejecutiva de Asocaval:
"Lo que demuestro al mercado es que soy un negocio confiable"

Antes de tocar la puerta de una casa de valores hay deberes que cumplir, explica Catalina Pazos. 

El primero es formalizar el negocio: una estructura contable confiable y obligaciones tributarias y societarias al día, porque muchas veces "no tienen ni siquiera balances". 

El segundo es separar las finanzas personales de las del emprendimiento. Luego, definir para qué se necesita el dinero y preparar estados financieros, flujo de caja proyectado e historial de ventas y pagos. No basta con afirmar que se vende, advierte. 

También definir quién decide y quién autoriza, con controles internos que eviten conflictos de interés. Entregar esa información incomoda, agrega, pero demuestra que ese negocio es sostenible.

César Robalino | Gerente general de la BVQ: 
"Los emprendedores buscan capital inicial"

Emitir acciones no termina el día de la colocación, precisa César Robalino. Quien entra asume nuevas obligaciones: entregar información financiera mensual a la bolsa, que pasa a ser pública, constituir un directorio y rendir cuentas cada año ante la junta de accionistas. 

A cambio, accede a más compradores: los inversionistas personas naturales pasaron de poco más de 8.000 en 2019 a más de 25.000 el año pasado. 

Ese inversionista gana por dos vías, explica: los dividendos, que pueden distribuirse después del cierre del ejercicio fiscal en diciembre si hubo utilidades, y la valorización de la acción. 

Tener socios externos cambia el día a día: el fundador sigue al frente porque conoce el negocio, pero rinde cuentas y sus socios pueden vender su parte a terceros.

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