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Diario Expreso Ecuador

DE eLLAS PARA ELLAS

Claudia Garzón impulsa desde Soluinteg el crecimiento de pequeños y medianos negocios

La CEO de Soluinteg cuenta cómo emprendió a los 26 años y abrió espacios para otras mujeres en la consultoría empresarial y la capacitación laboral

Claudia Garzón, fundadora de Soluinteg, impulsa estrategias orientadas al fortalecimiento y desarrollo de las pymes.

Claudia Garzón, fundadora de Soluinteg, impulsa estrategias orientadas al fortalecimiento y desarrollo de las pymes.foto: Expreso

Valeria Alvear
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A los 26 años, Claudia Garzón escuchó una advertencia cuando decidió dejar su empleo en una multinacional: era demasiado joven para ser consultora. La respuesta que encontró fue emprender. En 2013 creó Soluinteg, una consultora enfocada en acompañar a pequeños y medianos empresarios para estructurar sus negocios y crecer.

“La vicepresidenta de ese entonces en la multinacional me dijo, pero tú eres muy joven para ser consultora, a los 26 años nadie te va a escuchar”, recuerda. Lejos de frenarla, aquel comentario la animó a buscar su lugar en una actividad donde, según cuenta, predominaban hombres con más edad.

Para entonces ya había trabajado desde los 17 años. Tenía experiencia y una inquietud que había nacido al ayudar a una empresa con dificultades para pagar correctamente la nómina. Ese acercamiento le mostró cuánto acompañamiento necesitaban los negocios que no contaban con la estructura de una multinacional.

Del primer impulso a un equipo internacional

Salir de un entorno laboral donde todo estaba organizado implicó construir su propia estructura. Garzón explica que Soluinteg nació para brindar soluciones integrales y entender a quienes estaban iniciando o buscando expandir sus empresas.

Trece años después, lidera un equipo de 25 personas en Ecuador, Colombia y Estados Unidos. Para ella, crecer fuera del país exigió desarrollar una metodología que pudiera aplicarse en otros mercados. Sin embargo, el reto más difícil estuvo en elegir a los profesionales que la acompañarían.

Al principio se fijaba principalmente en las capacidades técnicas de abogados, contadores y especialistas en talento humano. Con el tiempo aprendió a valorar también a la persona detrás del currículum.

“Hoy solo trabajo con personas que se alinean con mis valores, que se alinean con nuestros principios y que tengan la pasión por las soluciones”, afirma.

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El trabajador también necesita crecer

En su trabajo con las pymes, Garzón identifica un error recurrente: los empresarios buscan aumentar sus ingresos, pero no siempre observan cómo cambian las necesidades y motivaciones de sus trabajadores.

Explica que, mientras el empleado avanza en su carrera y transforma sus expectativas, su salario no necesariamente acompaña ese proceso. Su planteamiento es atender esas aspiraciones y vincular las condiciones de contratación con la rentabilidad del negocio.

“El pago sí importa”, sostiene. Para la consultora, el objetivo es que el trabajador se convierta en un socio estratégico y encuentre oportunidades para crecer junto con la empresa. Esa mirada combina la organización del negocio con una gestión más cercana de quienes lo sostienen.

Claudia Garzón, fundadora de Soluinteg, impulsando el desarrollo de pymes mediante la construcción de estructuras organizacionales a medida.

Claudia Garzón, fundadora de Soluinteg, impulsando el desarrollo de pymes mediante la construcción de estructuras organizacionales a medida.foto: Expreso

Una voz que abre espacio a otras mujeres

Garzón también encuentra resultados en la capacitación. Según relata, aproximadamente 600 mujeres se forman en sus escuelas y consultoras. Ve en esa preparación una oportunidad para que más profesionales intervengan en espacios donde antes escuchaba principalmente voces masculinas.

“Porque siento que más allá del conocimiento, algo que como educadora hago mucho, es empoderar”, expresa. Su propósito es que las mujeres puedan reconocer su experiencia y comunicarla con confianza.

Su consejo para una mujer que teme asumir una responsabilidad parte de su propia experiencia: “Que confíe en sus capacidades, que confíe en su inteligencia”. Para Garzón, encontrar su voz también significó llevar la de sus estudiantes y consultoras hacia espacios donde antes no se habían escuchado.

Emprender también exige aprender a buscar recursos

La falta de recursos es otro desafío que Garzón conoce. Recuerda que, en una misma jornada, le negaron un crédito para su negocio y le aprobaron uno para comprar un vehículo. Esa experiencia reforzó una lección: emprender también exige comprender cómo funciona el financiamiento.

A quienes quieren iniciar un negocio les aconseja conocer las leyes laborales, entender la gestión económica y construir una propuesta de valor propia. Reconoce que al comenzar le faltó una red de apoyo que la orientara en esas decisiones. “Nos tocó aprender solos, nos tocó fracasar y por eso hemos evolucionado”, afirma.

Al evaluar lo conseguido, destaca el equipo que construyó y el empleo que puede generar. 

“Me llena muchísimo de orgullo porque hoy ayudamos a cientos de familias gracias a esa valentía que se obtuvo y la decisión que se tomó hace 13 años”.

El certificado de su empresa, un proyecto impulsado hace 13 años para apoyar a cientos de familias.

El certificado de su empresa, un proyecto impulsado hace 13 años para apoyar a cientos de familias.foto: Expreso

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