Martha Rizzo llegó a la Casa de la Cultura a los siete años; hoy es la mujer que la dirige
Desde la danza hasta la gestión cultural, Martha Rizzo ha construido una trayectoria marcada por la disciplina, la investigación y la innovación

Martha Rizzo es la segunda mujer en ocupar la dirección de la Casa de la Cultura núcleo Guayas.
Esta historia forma parte de "Ellas para Ellas: Mujeres que mueven Guayaquil", el especial de EXPRESO por los 491 años de la ciudad, que reúne a mujeres cuyas ideas, liderazgo y trabajo transforman la urbe desde distintos ámbitos. En esta entrega, conocemos la trayectoria de Martha Rizzo González, consultora, investigadora y gestora cultural, quien se convirtió en la segunda mujer en asumir la dirección provincial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas.
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Una vida marcada por el arte y la disciplina
Martha Rizzo inició su camino artístico a los siete años, cuando su madre la llevaba cada tarde a la Casa de la Cultura para asistir a clases de ballet. Ese vínculo temprano con la institución que hoy dirige marcó su destino.
A los 12 años fue seleccionada como solista del cuerpo de baile de Guayaquil, dirigido por Jorge Córdova, y más tarde se graduó en el Instituto Nacional de Danza Raymond Mauge Thoniel. A los 18 años ya era maestra de ballet, y con ese sueldo pudo financiar sus estudios de Economía.
“Yo creo en el poder del arte, creo en la profesionalización del arte y para mí eso es importante”, afirma. Su vida académica también refleja esa búsqueda constante de conocimiento: ocho títulos universitarios, dos doctorados y una carrera como economista que complementa su visión cultural.
Innovación y gestión cultural en tiempos de retos
Dirigir la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas ha sido un desafío. Rizzo asumió el cargo en medio de auditorías y con el presupuesto más bajo en los 81 años de historia de la institución. Sin embargo, los resultados han sido notables, tanto en su primer como segundo periodo.

Martha describe que tuvo que reestructurar la institución con poco presupuesto.
“En este segundo periodo estamos viendo ya los cambios. La Casa ha contado con el presupuesto más bajo de la historia, sin embargo, ha avanzado más que ninguna otra institución”, explica. Entre sus logros destaca la digitalización de archivos, murales y reservas arqueológicas, así como un proyecto bibliográfico con casi 800 libros digitalizados.
Además, ha recuperado espacios para la comunidad, como plazoletas y parques, que hoy son escenarios de actividades culturales. “Aquí nosotros hacemos actividades al aire libre, también en el Parque Centenario tenemos actividades planificadas a lo largo del año”, comenta. Su visión ha transformado la institución en un espacio vivo y participativo.
La mirada femenina en la cultura
Ser la segunda mujer en dirigir la Casa de la Cultura del Guayas es un hito que Rizzo asume con orgullo.
“He derrotado algunas listas de hombres, así que hay que seguir adelante, eso es lo primero”
Su gestión ha abierto el arte a la comunidad y ha impulsado la creación de extensiones de la Casa de la Cultura en cantones como Durán, Milagro, Samborondón y Naranjal. “Nuestros museos son puntos de encuentro y espacios de reflexión para la comunidad”, afirma.
Para Rizzo, la presencia femenina en la cultura no es solo un símbolo, sino una fuerza transformadora. “Yo pienso que es importantísimo, pero no tanto la presencia femenina solamente. Yo soy una convencida de que el poder radica en el conocimiento”, reflexiona, reafirmando que la preparación es la verdadera herramienta de cambio.
El poder del conocimiento como bandera
Su filosofía de vida se resume en la idea de que el conocimiento es poder. “Yo soy una convencida de que el poder radica en el conocimiento”, asegura. Para ella, la preparación académica y la disciplina son las herramientas que permiten a cualquier persona asumir cargos de liderazgo.
Rizzo insiste en la importancia de la educación y de poder alcanzar tus sueños. “Invito a todas las niñas y jóvenes a soñar, a prepararse sobre todo. Creería en la importancia de la educación, becas que existan para todos los niveles sociales, de forma tal que puedan asumir sus sueños con responsabilidad, con ética profesional y sobre todo con conocimiento”.
Ese llamado a soñar en grande y a prepararse con disciplina es parte de la huella que ha querido dejar en la ciudad. Su propia experiencia, marcada por sacrificios y esfuerzo, la convierte en ejemplo de que el arte y el conocimiento pueden abrir caminos.
Una mujer guayaquileña que cree en su ciudad
El amor por Guayaquil y por el Ecuador es parte esencial de su identidad afirmando que es la única miembro de su familia que aún vive en el país.
“Yo amo Guayaquil, amo el Guayas, amo el Ecuador. Soy la única de mi familia que vive todavía en el país porque creo firmemente en su gente, en los niños, en la ciudad"
Su consejo para otras mujeres es sembrar desarrollo desde cualquier lugar en el que estén. “Creería que si todos aportáramos y volviéramos a este vínculo humano que lo da el arte y la cultura, tendríamos una mejor sociedad”, asegura.
En estas fiestas julianas, su aporte recuerda que la cultura es el corazón de la ciudad y que las mujeres guayaquileñas siguen moviendo a Guayaquil hacia el futuro. Martha Rizzo no solo dirige una institución, sino que inspira a toda una generación a creer en el poder del arte y el conocimiento.