minería
El 'boom' del oro es una realidad que el Ecuador no está aprovechando
La industria minera registra cifras históricas de exportación, pero la falta de infraestructura estatal y los fallos legales ahuyentan las inversiones

Recorrido de EXPRESO POR FRUTA DEL NORTE
En el país empiezan a brillar los frutos de concesiones mineras que iniciaron operaciones formales hace casi siete años. Y el gran impulsor de este florecimiento es un superciclo global del precio del oro y la alta demanda de minerales a nivel internacional.
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Los números lo avalan con contundencia. Hoy, el precio del oro bordea los $4.600 por onza; por otro lado, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo informa que las exportaciones mineras alcanzaron los $2.634 millones en el primer semestre de 2026, un vertiginoso crecimiento del 41 % frente al mismo periodo de 2025. El motor indiscutible es el oro: entre enero y junio, las exportaciones de oro en bruto sumaron $659 millones, mientras que los concentrados auríferos llegaron a los $840 millones.
Esta consolidación productiva afianza a la minería como el segundo rubro no petrolero del país, solo detrás del camarón, inyectando una liquidez vital para sostener la dolarización.

Fruta del Norte (Lundin Gold) produce material 'concentrado' de oro para exportación.
Aunque no todo lo que brilla lo hace como debería. María Eulalia Silva, presidenta de la Cámara de Minería del Ecuador, advierte que el país desaprovecha este momento por trabas institucionales como el catastro minero, cerrado desde 2018, lo que asfixia la llegada de nueva inversión exploratoria. “La minería ya se acerca al 4 % del PIB, pero con apenas dos minas industriales. No hemos aprovechado este supermomento”, señala.
Para ilustrar esta pérdida de competitividad, Silva recurre al Índice de Atractivo de Inversión 2025 del Fraser Institute, donde Ecuador resbaló al puesto 58 de 68 jurisdicciones. Nuestros vecinos han hecho bien las cosas atrayendo miles de millones para exploración, mientras la falta de seguridad jurídica ahuyenta las inversiones locales. La vocera gremial lamenta que, en la región, el país solo logra superar a Bolivia (puesto 61), quedando muy lejos de potencias como Brasil (19), Chile (32) o Perú (41).
El peso de la operación en Zamora Chinchipe
Hoy, el peso del éxito aurífero nacional recae casi exclusivamente sobre la mina subterránea Fruta del Norte (FDN), ubicada en la provincia amazónica de Zamora Chinchipe.

Técnicos de Fruta del Norte evalúan el potencial aurífero de los testigos (muestras) de roca que traen de sus labores de exploración.
Durante un recorrido de EXPRESO por sus instalaciones, se evidenció la magnitud de la operación a 5 km de profundidad. A diferencia de la ficción, de la roca no salen pepitas relucientes. Por cada tonelada de material pétreo extraído, apenas se obtienen entre 6 y 10 gramos de oro. Además, Ecuador no cuenta con la infraestructura para refinar este mineral. Por ello, el proceso final de purificación lo realizan los mercados internacionales.

Cúmulo de material mineral listo para transporte.
Aun así, sus más de seis años en actividad han sido de absoluta bonanza. Su operador, Lundin Gold, registró exportaciones netas por $1.783 millones en 2025 y tributó casi $500 millones al Estado. Actualmente, la planta atraviesa una repotenciación para alcanzar el procesamiento de 7.000 toneladas diarias. Sin embargo, esta ampliación no busca multiplicar la producción final de oro, sino garantizar su consistencia. La medida responde a una natural baja de ley del yacimiento, obligando a moler un mayor volumen diario para compensar la menor concentración del mineral.
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Juan José Herrera, director de sostenibilidad de la firma, sintetiza el costo de oportunidad: “Estamos a nivel global en un superciclo del oro. La oferta es la misma, pero la demanda sigue aumentando. Ecuador no aprovecha este boom. Hoy, con Fruta del Norte y Mirador, ya exporta más que todo el banano del país. Y si existieran tres operaciones como Fruta, exportarían lo mismo que todo el sector camaronero. Ahí está el futuro”.
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Para que FDN opere ininterrumpidamente hasta 2034, invertirá $100 millones en exploración, lo que ya arrojó luz sobre Sandía, yacimiento vecino, y orienta a Lundin Gold a innovar con pórfidos de cobre. A la par, megaproyectos en distintas provincias aguardan. Destacan El Domo (Bolívar, rico en cobre, oro y zinc), en construcción, con inicio de producción en 2027; y La Plata (Cotopaxi, cobre, oro y plata), para 2028.
En consolidación asoman Cangrejos (El Oro), con un contrato para producir oro y cobre entre 2029 y 2030; Warintza (Morona Santiago, cobre y oro), para 2030; y Cascabel (Imbabura), hacia 2031, tras renegociaciones contractuales y trámites de autogeneración eléctrica.
Inestabilidad regulatoria y carencia estatal
Sin embargo, antes de emocionarse, la economía debe ser escéptica. Alberto Acosta Burneo, analista económico, es categórico en su diagnóstico: “Estamos dejando pasar una riqueza inimaginable por errores normativos. El Ecuador no ha tenido una política minera adecuada”. El experto advierte que la inestabilidad regulatoria espanta al gran capital. “Acuerdos ministeriales recientes posibilitan renegociar contratos vigentes cuando el Estado quiera. ¿Para qué se firman contratos si no entregan seguridad?”, cuestiona severamente.

Minería en Fruta del Norte.
A esto suma la falta de infraestructura estatal: El Estado ha demostrado incapacidad para proveer electricidad al sector minero, obligando a las empresas a asumir un costo enorme que destruye la competitividad. Para Acosta, el rol de la minería es crucial y, de corregirse estas distorsiones, podría transformarse fácilmente en el principal producto de exportación del país, superando al crudo y convirtiéndose en el gran financista del presupuesto nacional.

Estación mecánica subterránea en Fruta del Norte.
Más allá de los obstáculos regulatorios, la gran minería funge como un poderoso motor económico y social, lo que fomenta de forma directa el empleo. Tomando como ejemplo a FDN, la operación genera 4.142 plazas de trabajo formales en la actualidad, sumando personal directo y contratistas. Esta inyección laboral -cuya mitad pertenece a Zamora Chinchipe- ha provocado que la mina represente hoy el 47 % del PIB provincial.
Pero el capital humano está, y crece
Es precisamente esta masiva empleabilidad técnica lo que germina un nuevo capital humano a propósito del boom. Guillermo Flores, docente de la Espol y exviceministro de Minas, destaca cómo esta industria capta la atención de los más jóvenes. “Es superpositivo ver cómo se va despertando ese interés y las oportunidades para ellos”, resalta, sobre la urgencia de adaptar la educación superior a estas nuevas tecnologías.

En Fruta del Norte operan hasta 200 trabajadores simultáneos por turno.
Esta visión académica es compartida desde el sur. Hernán Lara, docente de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), un sector clave y aledaño a los proyectos mineros más importantes del país, indica que la especialización exige mallas curriculares actualizadas y orientadas hacia la automatización, geometalurgia e inteligencia artificial.
El índice de retención local es el más alto entre los sectores económicos reportados, con un 44 %. De cada 100 dólares vendidos, 44 permanecen en la economía ecuatoriana”, concluye Lara, evidenciando que el talento y el encadenamiento productivo nacional ya están listos para cuando el Estado decida destrabar definitivamente su subsuelo.