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Diario Expreso Ecuador

No es reforma, es miedo a Independiente del Valle

El cambio de formato de LigaPro para 2017, con la vuelta de playoffs, genera críticas por una decisión que, según sus promotores, busca frenar dominio rayado

Independiente del Valle es el campeón defensor de la LigaPro y es el candidato al bicampeonato por la gran ventaja que ha logrado.

Independiente del Valle es el campeón defensor de la LigaPro y es el candidato al bicampeonato por la gran ventaja que ha logrado.ARCHIVO / EXPRESO

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Bajo las condiciones actuales, la discusión sobre el sistema de campeonato de LigaPro es inútil. No hay manera de generar una modalidad competitiva, atractiva y eficiente si sobran equipos y, queda claro, ese es el caso de Ecuador.

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El primer paso, de existir un interés real en mejorar el fútbol profesional del país, sería plantearse para cuántos equipos alcanza el mercado, el interés del público y la inversión televisiva y publicitaria. Pero eso no va a pasar, al menos en el plazo corto.

Entonces, se juegue como se juegue, con 16 equipos seguirán programándose partidos de relleno, cuyas acciones y, en muchos casos, sus resultados son vividos por un sector mínimo de aficionados y seguidores.

No es un espectáculo interesante y tiene una mala relación costo-beneficio para el consumidor. La mejor prueba son los apenas 150.000 suscriptores de la señal oficial, insuficientes para fondear el negocio.

La falta de capacidad y de voluntad real para crear un torneo interesante encuentra en el diseño de los sistemas de campeonato una salida fácil.

Pero en el Consejo de Presidentes del pasado martes 29 de septiembre hay que agregar un ingrediente que le da sentido a tanta vagancia e incapacidad para tomar decisiones relevantes: la rampante mediocridad del común de la clase dirigencial del país.

Nada grafica mejor esa situación que las declaraciones de Ariel Graziani y Esteban Paz, titulares de Delfín y Leones respectivamente. Ambos fueron los voceros de la mayoría que impuso un nuevo modelo para 2027 con la exclusiva finalidad de evitar que Independiente del Valle aumente su dominio.

“Los playoffs surgen por la ventaja competitiva que ha sacado Independiente del Valle”, dijo Paz. Semejante confesión resulta impropia de alguien que, al frente de Liga Deportiva Universitaria, hacía prédica constante de excelencia, exigencia y otros valores.

Ya que futbolísticamente no hay forma de detener a IDV, que sea el sistema de campeonato el que lo haga.

Graziani, por su parte, señaló que la “diferencia gigante” que le saca Independiente al resto le quita “emoción” al torneo porque “a la quinta fecha ya se sabe quién es el campeón”. Paz y Graziani dieron la cara por los otros nueve clubes que buscaron la modificación.

Y no resulta menos curioso que cuatro de los mejor ubicados en la LigaPro 2026 (IDV, Liga de Quito, Católica y Aucas), más Libertad, institución pequeña pero seria pese a sus limitaciones, se hayan manifestado en contra del cambio de las reglas.

LigaPro ya jugó con playoffs en 2019. Y los playoffs evitaron que Macará fuera campeón de esa temporada, pese a ganar la fase regular. Los celestes no aprendieron la lección y el martes levantaron la mano para reponer el modelo que les negó su primer título nacional.

Tan bueno habrá sido ese sistema que lo cambiaron al año siguiente y no volvió hasta ahora. La sucesión de cambios no habla bien de la tan propagandeada (sobre todo desde el autobombo) capacidad de planificación y ejecución de LigaPro. 

Su principal producto está sujeto a vaivenes, y los cambios de temporada en temporada no han repercutido positivamente en él.

Esto no sería tan grave si, al final, se tratara de probar para bien. Lo que se perpetró en el Consejo de Presidentes es un mensaje claro: igualemos hacia abajo y, como no tenemos la capacidad de Independiente, debemos llevarlos a ellos hacia nuestro piso.

Total, eso resulta más fácil que intentar hacer algo parecido, sea por falta de recursos, de inteligencia o simplemente porque los envidiamos y tememos que en poco tiempo rompan nuestra fragilidad.

Como parte de estas “reformas” se creó la novísima Copa de la Liga. Ha sido cosa de asomarse a la ventana, ver cómo Claudio Tapia maneja el fútbol argentino e inventar torneo tras torneo para devaluar los ya existentes. El aficionado común se pierde entre tantos enredos.

En teoría, se juega otra copa local porque alguien la paga. ¿Lo hará Zapping? En el Consejo hubo un miembro que se quejó amargamente de los largos viajes por tierra que tiene que hacer para jugar la Copa Ecuador y lo caros que resultan en relación al dinero que se recibe. Desde el trono supremo ofrecieron gestiones para tirar un centro y cubrir ciertas cuestiones logísticas. ¿Alcanzará con eso?

Es más, ¿está LigaPro en condiciones de señalar las condiciones económicas en las que se desenvolverá la temporada 2027? ¿Subirán los valores a repartir entre los participantes? Sería de esperar que esto suceda, si uno se atiene al discurso y a la publicidad en marcha.

Los protagonistas del fútbol, jugadores o entrenadores, no suelen tomar postura en estos debates. Sea por incapacidad intelectual, por sentido de preservación o por evitarse problemas.

Pero Paúl Vélez, entrenador de Mushuc Runa, dio la opinión más lúcida sobre lo sucedido el martes en Samborondón. Sobre el cambio dijo: “Es con un fin, hacer que Independiente no quede campeón, y no va a pasar. Y para derrotarlos hay que ser mejores en lo que hacen como institución”.

Lo dijo el técnico que dirigió al Macará 2019, el que no pudo ser campeón por culpa de los playoffs.

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