"Hicimos vaquita": los sacrificios de hinchas de Ecuador para ver el histórico triunfo ante Alemania
Vuelos de 20 horas, "vaquitas" y apoyo familiar marcaron el viaje de seguidores de la Selección de Ecuador para ver el 2-1 ante Alemania en el Mundial 2026

El 'banderazo' ecuatoriano se tomó Times Square previo al partido contra Alemania por el Mundial 2026.
Hinchas ecuatorianos cruzan el continente para ver el 2-1 ante Alemania
- Hinchas ecuatorianos viajaron más de 20 horas para ver el triunfo 2-1 ante Alemania en el Mundial
- “Vaquitas”, permisos laborales y apoyo familiar facilitaron el viaje de aficionados a Nueva Jersey
- Alta demanda elevó costos de viaje y hospedaje durante el Mundial en Nueva York y Nueva Jersey
NY/NJ, EE. UU.
Cuando el árbitro decretó el final del partido y Ecuador aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras remontarle 2-1 a Alemania, el jueves 25 de junio, la celebración en el MetLife Stadium no comenzó con el pitazo. Para miles de ecuatorianos, había empezado días antes, cuando pidieron vacaciones, reorganizaron sus jornadas laborales, hicieron cuentas para comprar un boleto o emprendieron viajes que, en algunos casos, superaron las 20 horas para presenciar apenas 90 minutos de fútbol.
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Detrás de cada abrazo en las tribunas había una historia distinta, pero todas compartían algo en común: tiempo, dinero y hasta renuncias para acompañar a la Tri en el partido más importante de la fase de grupos.
El esfuerzo también tuvo un impacto económico. A los costos habituales de viajar a Estados Unidos se sumó el encarecimiento provocado por el Mundial. Según la consultora CoStar, la ocupación hotelera en el área de Nueva York y Nueva Jersey superó el 90 % durante el torneo y las tarifas promedio aumentaron un 38 % respecto al mismo periodo del año anterior. Reuters incluso documentó habitaciones cercanas al MetLife Stadium ofertadas por hasta 5.300 dólares la noche.
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Con ese panorama, una estimación realizada por EXPRESO calculó que acompañar a Ecuador durante cuatro días en Nueva Jersey —considerando vuelos, hospedaje, alimentación, transporte y entrada al estadio— suponía un gasto cercano a los 3.000 dólares por persona. Sin embargo, muchos lograron reducir ese costo gracias a la comunidad ecuatoriana radicada en el estado. Según el Censo de Estados Unidos de 2020, más de 237.000 personas de origen ecuatoriano viven en Nueva Jersey, y durante el Mundial, decenas de ellas recibieron en sus casas a familiares y amigos llegados desde Ecuador o desde distintos puntos del país norteamericano.
Más de 20 horas para llegar al estadio
Paúl Machado sabe bien lo que implica seguir a la Selección. Su viaje comenzó mucho antes del partido. Voló hacia Panamá, hizo una escala de dos horas, continuó hasta Miami, donde esperó siete horas para abordar el siguiente vuelo y finalmente llegó a Nueva Jersey tras otras cuatro horas de viaje. Solo entre vuelos, conexiones y tiempos de espera, acumuló cerca de 17 horas.
"Hice una escala en Panamá, ahí hice dos horas. De ahí fui a Miami, cuatro horas, después me quedé siete horas esperando y de ahí vine cuatro horas acá. Entonces fue bastante", relató.

Banderas de Ecuador no faltaron en Times Square en la antesala del partido contra Alemania del Mundial 2026.
A ese recorrido todavía había que sumar el tiempo de anticipación para presentarse en el aeropuerto, los controles de seguridad y migración, además del traslado hasta el MetLife Stadium. En conjunto, el viaje superó fácilmente las 20 horas para vivir un partido que duró apenas 90 minutos.
Pero no todos los sacrificios se midieron en kilómetros. "Aparte del trabajo, tenemos algunas cosas personales que tuvimos que poner de lado, pero estamos aquí con la Selección", contó Juan Manuel Parra, un ecuatoriano residente en California, que prefirió resumir en una frase las renuncias que implicó viajar hasta Nueva Jersey para apoyar a la Tri.
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Las historias se repetían entre las miles de camisetas amarillas que rodeaban el estadio. Algunos llegaron desde otros estados de Estados Unidos; otros viajaron directamente desde Ecuador. Muchos aprovecharon el Mundial para reencontrarse con familiares a quienes no veían desde hacía meses o incluso años.
La "vaquita" que terminó en celebración
Juan Valencia fue uno de ellos. Viajó desde la Amazonía ecuatoriana junto a un grupo de amigos. Algunos de ellos no podían asumir por sí solos el costo del desplazamiento, por lo que recurrieron a una práctica muy común en Ecuador: hacer una "vaquita", es decir, reunir dinero entre varias personas para financiar un gasto que individualmente sería difícil de cubrir.
"Hemos venido con unos amigos desde la Amazonía. Como se dice en Ecuador, hicimos 'vaquita' para todos poder venir acá. Súper contentos", contó antes del encuentro.

Times Square, en Nueva York (EE. UU.), se llenó de hinchas de la Selección de Ecuador en la antesala del partido contra Alemania por el Mundial 2026.
La misma lógica de colaboración se repitió en Nueva Jersey. Muchos migrantes convirtieron sus salas, habitaciones y hasta colchones inflables en alojamiento para familiares y amigos. Además de reducir uno de los gastos más altos del viaje, el Mundial terminó siendo una oportunidad para reencontrarse. Hermanos, primos y amigos que llevaban años separados por la migración volvieron a compartir unos días antes de caminar juntos hacia el estadio.
Una aficionada resumía su propio recorrido con una sonrisa: seis horas de vuelo y cerca de hora y media más por carretera para reencontrarse con su familia y apoyar a su selección. Cuando le preguntaron si había valido la pena, respondió sin pensarlo: "Completamente".
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A su lado, otro hincha lanzó una frase que terminaría convirtiéndose en una premonición: "La esperanza es lo último que muere". Horas después, el triunfo sobre Alemania transformó todas esas historias en parte de una misma celebración. Los vuelos interminables, los permisos solicitados en el trabajo, el dinero reunido entre amigos y las puertas abiertas por familiares encontraron recompensa en una jornada que la hinchada ecuatoriana difícilmente olvidará.