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Diario Expreso Ecuador

Trump quiere llamarla superinteligencia: por qué cambiar el nombre de la IA importa

El presidente estadounidense calificó de “enemigo” a quien use el término inteligencia artificial. Pero ambas expresiones describen conceptos distintos

El presidente de EE.UU., Donald Trump.

El presidente de EE.UU., Donald Trump.EFE

Giannella Espinoza

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Para Donald Trump, la carrera tecnológica también se disputa con palabras. El presidente de Estados Unidos advirtió que la Casa Blanca considerará “enemigo” a quien diga inteligencia artificial en lugar de superinteligencia, la denominación que impulsa para las comunicaciones oficiales.

El mensaje va más allá de una preferencia de vocabulario: presenta la tecnología como una capacidad extraordinaria y convierte su nombre en una señal de alineamiento con el Gobierno. Sin embargo, cambiar la etiqueta no modifica las capacidades de los sistemas, y los dos términos no significan lo mismo.

“¡La Casa Blanca considera ‘el enemigo’ a cualquiera que utilice el término ‘inteligencia artificial’ en lugar del nuevo y más preciso término —ampliamente aceptado— de ‘superinteligencia’!”, publicó Trump en Truth Social.

Inteligencia artificial y superinteligencia: cuál es la diferencia

Inteligencia artificial es una categoría amplia que engloba sistemas capaces de realizar tareas como reconocer imágenes, generar textos, traducir o identificar patrones en grandes cantidades de información.

Superinteligencia, en cambio, se utiliza para describir una capacidad que superaría ampliamente el desempeño humano en prácticamente todos los ámbitos intelectuales. Es un concepto mucho más exigente: un programa no se vuelve superinteligente por responder preguntas con fluidez o resolver una tarea mejor que una persona.

Por eso, presentar ambos términos como equivalentes puede dificultar que el público distinga entre lo que una herramienta hace hoy y las capacidades que se proyectan para el futuro.

Por qué Trump quiere eliminar la palabra “artificial”

Según EFE, Trump firmó el 29 de septiembre una orden ejecutiva para sustituir la denominación IA por superinteligencia en las comunicaciones oficiales.

El mandatario considera que la palabra “artificial” transmite una idea equivocada sobre una tecnología que describe como asombrosa. Su propuesta busca destacar su potencia, aunque en el lenguaje técnico “artificial” identifica el origen del sistema, no constituye una valoración sobre su utilidad o calidad.

El cambio también encaja con su discurso sobre la competencia tecnológica con China. Trump ha defendido acelerar el desarrollo de estos sistemas para mantener la ventaja estadounidense y ha repetido que quien gane la carrera de la IA será el ganador.

Supervisar la industria sin frenar su crecimiento

A finales de septiembre, el presidente anunció además la creación de una “Fuerza IA”, con un responsable al que denominó “zar”, para vigilar malas prácticas sin detener el crecimiento de la industria.

La combinación de ambas iniciativas refleja el enfoque que promueve su Administración: impulsar el desarrollo tecnológico y supervisar los abusos sin imponer obstáculos a su expansión.

La precisión del lenguaje sigue siendo relevante para ese debate. Llamar superinteligencia a toda la IA puede atribuir a las herramientas una capacidad superior a la que han demostrado y elevar las expectativas sobre su fiabilidad. Para usuarios, empresas y gobiernos, entender qué puede hacer un sistema exige evaluar sus resultados y sus límites, además de su nombre.

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