CORTOMETRAJE
“Bala Perdida”: el cortometraje ecuatoriano que retrata la infancia golpeada por la violencia
Cerca de 30 personas participaron en la creación de esta obra que combina talento universitario, narrativa social y técnica 2D

La producción, realizada junto a estudiantes de Animación, se estrenará en MZ14 con entrada libre y conversatorio con sus creadores.
Lo que debes saber
- “Bala Perdida” aborda la violencia urbana infantil.
- Se estrena en MZ14 – Centro de Producción e Innovación UArtes este viernes.
- Luego buscará festivales internacionales.
La Universidad Casa Grande presentará el cortometraje animado “Bala Perdida”, una obra de siete minutos que aborda los círculos de violencia y la pérdida de la infancia en contextos urbanos marcados por la criminalidad. La proyección se realizará este viernes 24 de abril, a las 15:30, en MZ14 – Centro de Producción e Innovación UArtes, en una función abierta al público que incluirá un conversatorio con el equipo realizador. La actividad forma parte de los Proyectos de Creación Artística de la universidad.
Un proyecto que involucró a un grupo profesional
El proyecto representa además uno de los primeros grandes trabajos desarrollados junto a estudiantes de la carrera de Animación de la institución, que gradúa a sus primeras promociones. Cerca de 30 personas participaron en distintas áreas técnicas y creativas, entre ellas arte, fondos, animación y posproducción, en una experiencia que llevó el aprendizaje académico al terreno profesional.
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Juan Sebastián Mosquera Calle, docente, codirector y productor del corto, explicó que la iniciativa nació dentro de la modalidad de titulación universitaria, donde los docentes pueden proponer obras para ser ejecutadas junto a estudiantes. “Tuve la suerte de trabajar con un crew de estudiantes que no parecían estudiantes. El equipo se lo tomó muy profesional”, destacó sobre el compromiso mostrado durante el proceso.

Tras su estreno en Guayaquil, la obra iniciará postulaciones a festivales internacionales de cine y animación.
Mosquera añadió que originalmente pensó la historia como una propuesta de acción real, pero al coincidir con la primera promoción de animadores decidió trasladarla al lenguaje visual del dibujo en movimiento. El resultado fue una narrativa sin diálogos, pensada para que cualquier espectador, dentro o fuera del país, pueda comprender el mensaje únicamente a través de imágenes y atmósferas.
Una mirada latinoamericana
La codirección estuvo acompañada por Miguel Mealla, animador boliviano con experiencia internacional, quien también lideró la dirección de animación. El profesional explicó que se eligió la técnica 2D por su capacidad de generar mayor cercanía emocional con el público. “Era la que mejor podía plasmar la historia que queríamos contar”, afirmó.
El proceso de producción comenzó en agosto e incluyó storyboard, diseño de personajes, animatic, layout, movimientos y múltiples revisiones. Mealla sostuvo que una de las metas fue convertir una realidad local en una reflexión regional. “Mostramos el corto a personas de diferentes países y el comentario fue unánime: esta es una realidad latinoamericana”, señaló.

El corto ecuatoriano busca abrir reflexión sobre la infancia vulnerada y luego iniciar una ruta por festivales internacionales de cine y animación.
Maite Mancera, ilustradora y parte del equipo de supervisión de arte y compositing, destacó que el proyecto significó un crecimiento acelerado al coordinar grupos de pasantes de varias universidades. “Una cosa es hacer tus propias asignaciones y otra es supervisar a un equipo para que todo tenga coherencia visual”, comentó sobre el reto asumido a temprana edad profesional.
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Un corto que espera presentarse en festivales
Tras su estreno en Guayaquil, “Bala Perdida” iniciará una ruta de postulaciones a festivales de cine y animación. Sus creadores esperan que la obra no solo abra conversaciones sobre la infancia en contextos violentos, sino que también fortalezca la proyección internacional del talento ecuatoriano. “Que el mundo sepa que en Ecuador se hace animación, y que se hace buena animación”, concluyó Miguel Mealla.