Perder el trabajo: cómo la vergüenza puede convertirse en una nueva oportunidad
Quedarse sin empleo puede sacudir la autoestima, pero también abre un espacio para replantear prioridades y encontrar nuevas fortalezas

La vergüenza puede generar una manera nueva de comenzar
Lo que debes saber:
- Sentir vergüenza tras perder el trabajo es una reacción humana y comprensible.
- La vergüenza puede transformarse en una herramienta de reflexión y motivación.
- Las crisis laborales también pueden convertirse en oportunidades para reconstruirse y crecer.
Decirle a alguien que es un sinvergüenza es un insulto. Si es así, no tener vergüenza sería un defecto, y tenerla algo positivo, deseable en el ser humano. ¿Para qué sirve o en qué nos beneficia entonces la vergüenza, sentimiento tan poco agradable de atravesar?
La vergüenza nos comunica la importancia que tiene para nosotros la opinión de otros acerca de quienes somos. Hay cosas que podemos hacer o decir delante de cierta gente, otras que no. Felizmente, porque al sinvergüenza todo le da igual.
Buenavida
Cómo hablarles a los hijos sobre la violencia del país sin quitarles la esperanza
Mayko Garzozi D.
Quien siente vergüenza, reconoce que le importan los demás. Entonces es completamente normal y sano que perder el trabajo nos haga sentir vergüenza, quiere decir que nos importan las expectativas de quienes dependen de nosotros, y también nuestro lugar como ciudadanos y miembros productivos de nuestra sociedad.
Cuando la vergüenza se convierte en una brújula
La vergüenza es dolorosa porque nos parece fatídica. Sentimos en ese momento que el malestar durará para siempre, que toda nuestra valía como personas ha sido cuestionada. Pero con el tiempo, con las decisiones que tomemos en adelante, la vergüenza puede transformarse en una cosa completamente distinta.
Podemos encontrar en la vergüenza una motivación importante, la que funciona como la razón más profunda de nuestros actos. Al atravesar la vergüenza, tenemos que hacer frente, por una parte, a nuestros seres queridos, y por otra, a nuestras propias expectativas.
Suele ocurrir que tomamos decisiones exclusivamente por lo que los otros piensan de nosotros, por lo que la vergüenza puede ayudarnos a equilibrar mejor los motivos por los cuales hacemos lo que hacemos.
Buenavida
Caminata por el Día del Padre en Samborondón: fe, familia y un homenaje de amor
María Verónica Vernaza Guerrero
Quien vive sin considerar las expectativas de las demás personas se condena a una vida solitaria y menos agradable. Pero la vida colectiva, la que hace posible tener amigos y familia, no es gratuita. La pagamos con sentimientos angustiantes como lo es la vergüenza. Lo crucial está en saber usar estos sentimientos como interrogantes y no como juicios sobre el valor total de nuestra vida.
No se puede minimizar el impacto de la pérdida del trabajo, pues de este dependen las cosas más importantes de nuestra vida, pero también es cierto que en los momentos más desesperanzadores, o más bien especialmente en ellos, es donde aprendemos a rehacernos y a ganar fuerza.
Todos seremos tarde o temprano enfrentados a momentos donde el mundo parece acabar; escuchando lo que nos dice la vergüenza podemos encontrar una manera nueva de comenzar.