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Diario Expreso Ecuador

La Pavlova: El ballet que revive el alma de una leyenda

Una espectacular coproducción trae de vuelta los secretos, la pasión y la humanidad de una mujer que llevóla danza al mundo

Más de 20 bailarines se presentan en la obra La Pavlova

Más de 20 bailarines se presentan en la obra La PavlovaCortesía

María Verónica Vernaza Guerrero

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Lo que debes saber:

  • La obra La Pavlova revive la vida y el legado de Anna Pavlova mediante un ballet biográfico.
  • Es una producción original que combina ballet clásico y una mirada contemporánea.
  • Recorre la trayectoria de la legendaria bailarina a través de la música vinculada a su repertorio.

La historia de una de las figuras más influyentes de la danza clásica revive en los escenarios ecuatorianos con una propuesta que combina emoción, belleza y memoria. La Pavlova, es una obra biográfica creada por la coreógrafa y directora española Avatâra Ayuso junto con Jessica Abouganem, directora de Avant Dance Company, quien además interpreta a la legendaria bailarina rusa Anna Pavlova.

En una entrevista exclusiva con SEMANA, Ayuso compartió detalles de esta producción que busca acercar al público a una mujer extraordinaria cuya huella sigue viva más de un siglo después.

La puesta en escena reúne a 22 bailarines y propone un recorrido por la vida de Pavlova, considerada una de las artistas que más contribuyó a la expansión mundial del ballet. La obra tuvo un exitoso estreno en Guayaquil en diciembre pasado y ahora llega a Samborondón con una nueva presentación.

Para Ayuso, esta producción ocupa un lugar especial dentro de su trayectoria. “Es una obra original que aporta una nueva mirada al repertorio del ballet clásico. Cada elemento nació especialmente para este proyecto, desde la dramaturgia hasta el movimiento en escena”, comentó.

La directora destaca que su trabajo abarca todos los elementos de la producción. “Me gusta crear un universo completo para compartir con los públicos”, señaló sobre una obra que desarrolló junto con el periodista, poeta y dramaturgo español Ignacio Vleming.

Lo que verá el público en escena

La producción combina la técnica clásica con una mirada contemporánea. Ayuso, formada en ballet clásico, danza contemporánea y tango, construyó una propuesta que respeta la esencia del ballet mientras explora nuevas formas de narrar.

“Lo que el público va a ver es el vocabulario principal del ballet clásico, pero con una propuesta un poquito más contemporánea”, comentó.

Uno de los elementos más especiales de la obra es la interpretación de Jessica Abouganem. La bailarina profesional ecuatoriana regresa al escenario para asumir el papel de la artista que siempre admiró.

“Creo que Jessica ha traído mucha humanidad al personaje y espero que el público pueda ver ese lado de Pavlova a través de la humanidad de Jessica”, afirmó Ayuso.

La coreógrafa también adelantó uno de los momentos más emotivos del espectáculo. Al inicio del segundo acto aparecen cerca de 500 zapatillas de punta que forman parte de la escenografía. Estas piezas fueron donadas por bailarinas de Ecuador y España como reconocimiento al aporte de Pavlova.

“Ese homenaje al legado que dejó Pavlova está ahí, pero también los espíritus de esas bailarinas que se han puesto esas zapatillas están presentes en la coreografía”, explicó.

La música también tiene un significado especial. Cada una de las piezas seleccionadas formó parte, en algún momento, del repertorio elegido por la propia Pavlova durante los años en que dirigió su compañía.

Ayuso espera que los asistentes se entreguen plenamente a la experiencia. “Espero que entren al teatro con una mente muy abierta. Sé que van a salir inspirados y que van a disfrutar tanto de la música como de los distintos personajes”, expresó.

Anna Pavlova: la mujer que cambió el ballet

Cuando se habla de Anna Pavlova, muchos recuerdan inmediatamente ‘La muerte del cisne’, una de las interpretaciones más famosas de la historia de la danza. Sin embargo, la influencia de la artista rusa fue mucho más amplia.

A comienzos del siglo XX, Pavlova emprendió giras internacionales que la llevaron a Europa, Asia, Oceanía y América. En 1917 visitó Guayaquil, una parada que forma parte de la memoria cultural de la ciudad.

“Gracias a Anna Pavlova, el mundo del ballet clásico ha tenido la difusión que ha tenido”, aseguró Ayuso. “Cuando dijo que quería llevar el ballet a todo el mundo, fue realmente a todo el mundo”.

La artista también destacó por su capacidad empresarial. Administró su propia compañía, impulsó grandes giras internacionales y promovió la formación integral de sus bailarines. “Fue una gran empresaria, una gran maestra y un gran icono de la moda”, señaló la directora.

Su influencia alcanzó incluso el diseño de las zapatillas de punta modernas. Debido a sus necesidades técnicas, solicitó modificaciones que aportaron mayor estabilidad y resistencia, cambios que terminaron transformando el calzado utilizado por generaciones de bailarinas.

Su fama también inspiró la creación de uno de los postres más conocidos del mundo: la pavlova, elaborada a base de merengue y frutas. Según cuenta la tradición, una pastelería australiana decidió rendir homenaje a la artista durante una de sus giras por Oceanía.

Más allá de sus logros artísticos, Ayuso considera que la verdadera contribución de Pavlova está en su capacidad para inspirar. “Traerla de vuelta como mujer, no solamente como bailarina, es algo que espero que inspire a los públicos a darse cuenta de que esa tenacidad, esa disciplina y ese amor por lo que uno hace siempre vale la pena”.

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