gastronomía
Papá parrillero: tips, cortes y acompañantes para una celebración llena de sabor
Descubra esta sabrosa guía para armar una parrillada especial por el Día del Padre con mucha sazón, sabor y amor familiar.

Camarones, pescados y sabores cítricos ofrecen una alternativa fresca y ligera para disfrutar directamente desde las brasas.
Lo que debes saber
- La parrilla es mucho más que una forma de cocinar: es una tradición que reúne a la familia entre brasas, aromas y buena conversación.
- Elegir bien los cortes, controlar la temperatura y respetar los tiempos de cocción son claves para lograr proteínas jugosas y llenas de sabor.
- Papas, ensaladas frescas, piña asada y un buen chimichurri completan el menú perfecto para celebrar a papá.
Todos hemos disfrutado alguna vez algún fin de semana en casa en el que el fuego se prende, los aromas empiezan a invadir nuestro hogar y, de pronto, todos se reúnen alrededor como si la parrilla tuviera ese poder mágico de reunir a todos entre risas y una buena conversación. Para celebrar a papá, este plan sigue siendo uno de los favoritos, siempre que se cuide cada detalle: desde el tipo de corte y el punto de cocción, hasta los acompañantes.
Y es que, desde hace muchos años, la parrilla forma parte de nuestras tradiciones. Así lo explica la chef Daniela Valverde, creadora de Mida Catering e investigadora de la Escuela de los Chefs: “En el campo, muchas preparaciones todavía se hacen con leña, a fuego directo o en hornos de barro construidos por las propias comunidades. Allí, las proteínas se cocinan lentamente y adquieren ese sabor ahumado que tanto gusta”, dice Valverde.
Los cortes estrellas
Al momento de elegir qué poner sobre las brasas, Valverde recomienda pensar en cortes que realmente aprovechen el fuego, el humo y esa cocción lenta que hace que la parrilla tenga encanto. En cerdo, dos opciones ganadoras son el matambre y el costillar. El primero puede quedar delicioso si se cocina con paciencia, a fuego bajo y durante varias horas; mientras que el costillar destaca por su aroma, su grasa y esa textura que se disfruta más cuando la brasa hace su trabajo sin apuros.
En res, Valverde menciona cortes como la entraña y la picaña, ideales para quienes buscan una carne con más carácter, jugosidad y sabor ahumado. También recomienda el lomo fino, una opción más sencilla de preparar y muy versátil, perfecta para quienes no quieren complicarse demasiado. “Los cortes de estilo americano, como el ribeye o el T-bone, también funcionan muy bien”, especialmente por su contenido de grasa, que al contacto con la brasa aporta sabor, aroma y una textura más provocativa.
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Del mar a las brasas
En los últimos años, los mariscos también se han ganado su espacio entre las brasas, especialmente para quienes buscan una opción más ligera, fresca y perfecta para celebraciones al aire libre. En el caso del camarón, Valverde explica que la cocción ideal puede tomar apenas tres minutos. “En 180 segundos, se cocina el camarón. Este tiempo puede variar ligeramente según el gusto de cada persona, pero con ese tiempo se logra una textura jugosa y se evita que quede seco o duro ”, explica.
En cambio, con el pescado (como la corvina o el lenguado), hay que tener más cuidado, porque algunas variedades son delicadas y pueden romperse con facilidad. Para evitarlo, se puede usar una rejilla o canastilla especial para mariscos, engrasar bien la superficie o asegurarse de que la parrilla esté muy caliente para sellarlo correctamente. La regla de oro: no moverlo apenas toca el fuego. Hay que darle tiempo para que se cocine, selle y se despegue solo. Además, los acompañantes también cambian: las naranjas, limones, salsas frutales y sabores frescos combinan muy bien con los productos del mar. Eso sí, no hace falta recargarlos demasiado: sal, pimienta, aceite de oliva y un toque cítrico pueden ser suficientes para resaltar su sabor sin opacarlo.
Salsas que impulsan el sabor
Una buena parrillada también se disfruta con salsas que acompañen sin robarle protagonismo a la proteína. Entre las favoritas están el chimichurri, la mayonesa y la salsa BBQ. Valverde dice que un buen chimichurri lleva aceite (como el de oliva), perejil, cebolla perla, vinagre y ajo. “Prefiero usar ajo confitado, cocinado lentamente al horno para lograr un sabor más profundo y agradable, y añadir un toque de miel para darle un ligero contraste dulce”, añade. El resultado es una salsa fresca y aromática, perfecta para darle más sabor a cada bocado.
Datos claves
- Para lograr una mejor cocción de la carne, lo ideal es sacarla de la nevera cerca de 30 minutos antes, para que tome temperatura ambiente y no llegue tan fría a la parrilla. Así se manejan mejor los tiempos y se cocina de forma más pareja.
- No hay un solo término perfecto. En la carne de res, el punto de cocción depende de cada persona. Puede ir desde término medio hasta bien cocido, aunque cuando no se sobrecocina se aprecian mejor sus jugos, textura y sabor.
- El líquido rojizo que muchas veces aparece en la carne no es sangre. Se trata de mioglobina, un componente natural que se libera cuando la carne conserva su jugosidad.
- No presione ni golpee la carne sobre la parrilla para ‘acelerar’ la cocción, porque así pierde sus jugos y puede quedar más seca.
- El maridaje depende del gusto de cada persona. Puede acompañarse con cerveza, whisky, vino blanco o tinto, según el tipo de proteína, los sabores del menú y la preferencia de los invitados.
Sazón sin complicarse
Para Valverde, cuando se trata de carne de res, menos suele ser más: sal en grano y pimienta bastan para resaltar su sabor sin ocultarlo. En el caso del cerdo, la chef recomienda jugar un poco más con adobos previos, vinagres (como el neutro, de banano o manzana) o salmueras, que ayudan a que la proteína absorba mejor los sabores.
Acompañantes que no fallan
Una buena parrillada también lleva guarniciones, y para Valverde hay clásicos que siguen siendo infalibles. La papa (ya sea al horno, salteada o frita) siempre encuentra su lugar junto al fuego. A ella se suman los vegetales salteados, el camote, el maíz, el choclo y, por supuesto, el arroz, que en Ecuador nunca falta. Para equilibrar los sabores más intensos de la parrilla, también funcionan muy bien las ensaladas frescas con lechuga, tomate, frutas o aguacate, opciones refrescantes que ayudan a contrastar la grasa y darle ligereza al plato. Y si busca un toque más fresco y diferente, la piña asada es una gran aliada: puede ir directo a la parrilla o con un baño de miel y canela para lograr ese contraste entre ácido y dulce que combina muy bien con carnes, cerdo y mariscos.
Detalles
- Pescado: Si es un filete grande, puede tomar entre 25 y 30 minutos; lo ideal es retirarlo entre 55 °C y 60 °C para que con el reposo llegue a unos 63 °C.
- Camarón: En 180 segundos, puede quedar jugoso y listo, sin perder textura.
- Entraña: Al ser un corte delgado, puede estar lista entre tres y ochos minutos si la parrilla está bien caliente.
- Carne de res poco cocida: Para quienes la prefieren más roja, puede estar alrededor de los 44 °C internamente.
- Carne de res término medio: Una referencia útil es llegar aproximadamente a los 55 °C internos para conservar jugosidad y sabor.
- Carne de res más cocida: Si se busca un punto más hecho, puede superar los 63 °C, aunque se debe cuidar que no pierda demasiados jugos.