Investigación universitaria
Chocho: la ciencia impulsa su potencial para la alimentación y la sostenibilidad
Investigadores de varios países destacaron en la XVII Conferencia Internacional de Lupino que el chocho posee un enorme potencial nutricional y agroindustrial

Estudios internacionales confirman que el chocho combina alto valor nutricional, potencial agroindustrial y beneficios ambientales que lo convierten en un cultivo clave para el futuro.
La búsqueda de alimentos nutritivos, sostenibles y capaces de responder a los desafíos del cambio climático ha puesto nuevamente al chocho o lupino andino (Lupinus mutabilis) en el centro de la atención científica internacional. Investigadores, académicos, representantes de la industria y productores de diversos países analizaron el potencial de este cultivo ancestral durante la XVII Conferencia Internacional de Lupino, organizada por la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), la Asociación Internacional de Lupino (ILA) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP).
Cartas de lectores
Entre redes sociales y obligaciones: la búsqueda del tiempo para crear
Cartas de lectores
Un alimento con altos nutrientes
Durante el encuentro se presentaron nuevas evidencias sobre las propiedades nutricionales del chocho, considerado una alternativa estratégica para fortalecer la seguridad alimentaria. Diversos estudios confirmaron que este grano contiene cerca del 40 % de proteína vegetal, además de importantes niveles de calcio, fósforo, hierro y fibra, nutrientes que lo convierten en una opción cada vez más atractiva para promover dietas saludables y sostenibles.
Uno de los temas que despertó mayor interés fue el impacto de su consumo en la prevención y control de enfermedades crónicas. Investigaciones compartidas durante la conferencia mostraron que los compuestos bioactivos presentes en el chocho pueden contribuir a mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar a regular los niveles de glucosa en personas con diabetes tipo 2. Asimismo, se destacaron sus beneficios para la salud cardiovascular gracias a su bajo índice glucémico, su aporte de grasas saludables y su alto contenido de fibra dietética.
Importación del chocho a Ecuador
“Solo el año pasado se importaron 800 toneladas de chocho desde el Perú para empresas ecuatorianas que requerían cumplir sus cuotas de exportación de productos procesados, ya que la producción nacional es insuficiente”, explicó Eduardo Uzcátegui, coordinador de Ingeniería en Agroempresas de la USFQ. El académico señaló que la falta de semillas certificadas y el uso limitado de tecnologías adecuadas para el desamargado del grano continúan siendo desafíos que deben superarse para incrementar la producción nacional y aprovechar plenamente el potencial de este cultivo.
Buenavida
Entre pantallas, ansiedad y aprendizaje: los nuevos retos de la psicología educativa
Gabriel Cornejo
El creciente interés por el chocho también se refleja en la innovación alimentaria. “Las discusiones evidenciaron el protagonismo que está adquiriendo el lupino en el desarrollo de harinas, bebidas vegetales, snacks, suplementos nutricionales y otros alimentos funcionales elaborados a partir de este cultivo”, destacó David McNaughton, Managing Director de Soya UK Ltd. Según el especialista, estas aplicaciones están generando nuevas oportunidades para la agroindustria y ampliando la presencia del chocho en mercados nacionales e internacionales cada vez más interesados en productos sostenibles y de alto valor nutricional.
Una herramienta para la agricultura
Más allá de sus beneficios para la salud y la industria, el chocho también representa una herramienta valiosa para una agricultura más resiliente. La planta tiene la capacidad de fijar nitrógeno en el suelo, reducir la dependencia de fertilizantes químicos y desarrollarse en condiciones ambientales complejas. “La planta de chocho aporta nitrógeno a los suelos, ayuda a liberar fósforo para otros cultivos, incrementa la materia orgánica y puede utilizarse incluso como abono verde”, afirmó Uzcátegui, quien resaltó además que su rápido crecimiento contribuye al control natural de malezas.
El resurgimiento de este alimento ancestral también está generando un impacto positivo en las comunidades rurales. El incremento de la demanda y la diversificación de productos derivados están creando nuevas oportunidades económicas para pequeños productores, mujeres y organizaciones comunitarias. Paralelamente, la revalorización del chocho fortalece la identidad cultural andina y rescata conocimientos tradicionales que hoy se combinan con la investigación científica para construir sistemas alimentarios más saludables, inclusivos y sostenibles.