escapadas
Arquitectura, sabor y naturaleza: La cafetería que está en medio de un vivero en Samborondón
Verde Vida es una cafetería única que nació dentro de un vivero y combina arquitectura, naturaleza y gastronomía en medio del Buijo Histórico en Samborondón

Verde Vida se consolidó como un refugio verde en medio del ajetreo urbano, un sitio donde la arquitectura se mezcla con la frescura de las plantas.
Verde Vida no es una cafetería cualquiera: su historia comenzó dentro de un vivero familiar, donde la arquitecta Ángeles Avilés encontró la inspiración para unir dos mundos que le apasionan, la arquitectura y la naturaleza. El vivero de sus suegros, con más de una década de trayectoria, fue el escenario perfecto para dar vida a un espacio que no solo ofrece comida, sino también una experiencia sensorial distinta.
Guayaquil
Boba Tea con recetas originales y sabores orgánicos: El rincón que conquista en Daule
Nadia Larco Bravo
La idea ofrecer un café o una bebida refrescante a quienes esperaban sus plantas, pero la respuesta del público fue tan positiva que el concepto creció más allá de lo imaginado. Lo que comenzó como un espacio modesto se transformó en un lugar turístico y familiar, donde los visitantes disfrutan de desayunos, brunches y ahora también almuerzos.
Menú con identidad y sabor casero
La propuesta gastronómica de Verde Vida muestra la esencia de la cocina local. Los visitantes pueden disfrutar de corviches, empanadas, mochines y tigrillo, además de opciones más ligeras como sándwiches y pancakes para los niños. Con el tiempo, el menú se amplió hacia los almuerzos, ofreciendo platos fuertes que permiten disfrutar del lugar también en las tardes.

Dentro de su menú destacan platos como el tigrillo y el seco de pollo.
Los precios son accesibles y variados, desde $2,50 hasta $14, lo que lo convierte en un espacio ideal tanto para desayunos familiares como para almuerzos relajados. La cocina mantiene un estilo casero, con preparaciones al momento, dando un toque auténtico a cada plato. Cada visita se convierte en una oportunidad para probar recetas tradicionales con un toque hogareño, en un entorno que invita a quedarse más tiempo.
Experiencia artística y comunitaria
Más allá de la comida, Verde Vida busca ofrecer un ambiente artístico y relajante. Los niños que acompañan a sus padres pueden dibujar mientras esperan su comida, mientras los adultos disfrutan de un entorno rodeado de plantas que transmite calma en medio del bullicio urbano.
La cafetería también ha explorado actividades culturales, como conciertos con artistas ecuatorianos, reforzando su carácter comunitario y creativo. La idea es que cada visita sea distinta, con un toque artístico que complemente la experiencia gastronómica y convierta a Verde Vida en un espacio de inspiración.
Dificultades y aprendizajes en el camino
El nacimiento de Verde Vida no estuvo libre de tropiezos. Ángeles Avilés recuerda que uno de los mayores retos fue dar a conocer el lugar. Al estar dentro de un vivero y no en una avenida principal, muchos desconocían que allí existía una cafetería.

Ángeles Avilés es la arquitecta que decidió unir su pasión por el diseño con la naturaleza.
Al inicio, los clientes eran únicamente quienes llegaban por plantas, pero atraer a un público que buscara desayunar o almorzar fue complicado. La difusión llegó gracias a las redes sociales, videos en TikTok y publicaciones de influencers comenzaron a mostrar la experiencia de comer rodeado de naturaleza, y poco a poco la cafetería ganó notoriedad.
Otro desafío fue la demanda inesperada. En más de una ocasión, grupos grandes llegaron sin previo aviso y la cocina, que era pequeña y pensada para atender pedidos rápidos, no estaba preparada para servir a tantas personas al mismo tiempo. Sin embargo, esas experiencias le sirvieron para mejorar procesos, reorganizar la producción y fortalecer la atención al cliente.
Guayaquil
Comida ecuatoriana con toque de autor: este es el nuevo rincón que abrió sus puertas en Guayaquil
Nadia Larco Bravo
La falta de experiencia en el mundo gastronómico también fue un obstáculo. Tanto Ángeles como su esposo eran nuevos en el negocio de la comida, y aprender sobre tiempos de preparación, organización de cocina y servicio al cliente fue un proceso de ensayo y error.
Hoy, esas dificultades iniciales son parte de la historia que le da carácter a Verde Vida. La cafetería aprendió a adaptarse a las necesidades de los clientes, a diversificar su menú y a ofrecer un servicio más ágil sin perder el sabor casero que la distingue.
Horarios y esencia de Verde Vida
Verde Vida abre sus puertas de miércoles a sábado, de 09:00 a 17:00 y los domingos hasta las 16:00, ofreciendo desayunos, almuerzos y experiencias gastronómicas que se adaptan a distintos públicos. Su ubicación dentro de un vivero le da un carácter único, distinto a cualquier cafetería de centro comercial.
Ángeles espera que la esencia del proyecto siga intacta, tener un espacio verde, auténtico y con sabor casero. Aunque han pensado en expandirse, la prioridad es perfeccionar el servicio actual y consolidar la identidad del lugar como un refugio fresco y diferente en medio del ajetreo urbano.
Verde Vida no solo es una cafetería, es un concepto que mezcla arquitectura, sabor y naturaleza, y que invita a disfrutar de la vida con calma.