Actualidad
Los vecinos compiten por embellecer su ‘reino’
Reglas. Para los trabajos, los residentes tuvieron que respetar (no mover) las plantas y árboles endémicas ya sembrados, tal como lo dicta la ordenanza.

Para la mayoría fue como haber regresado al pasado, cuando siendo chicos, en cada uno de sus vecindarios, participaban de las mingas o actividades ecológicas que sus comités barriales en ese entonces organizaban.
Esta vez su misión fue la de renovar las áreas verdes de su ciudadela. Y para eso María Auxiliadora Huayamave, residente y administradora de la etapa Princesa Diana de la urbanización Villa del Rey (kilómetro 14,5 de la vía León Febres-Cordero), junto a una veintena de vecinos, transformó los jardines en espacios ecoamigables, repletos de macetas hechas con neumáticos reciclados, y banquetas armadas con cajas de frutas y armazones de madera.
La restauración, que empezó a tomar forma hace 15 días, es parte del concurso ‘Embellece las áreas verdes de tu reino’, organizado por primera vez por la administración general del complejo residencial, conformado por nueve etapas; y cuya final, llevada a cabo ayer, dejó como ganador al vecindario al que representa Huayamave y está integrado por 632 familias.
“Jamás imaginé que una actividad de este tipo podría unirnos tanto”, dijo la dirigente. “Durante estas dos semanas mientras unos recorrieron mercados buscando materiales, otros donaron plantas, tierra o pintura, pero siempre estuvimos comunicados”. El torneo en pocas palabras sirvió para alentar la buena convivencia. “Ahora nos detenemos hasta a charlar un rato, eso antes no pasaba”, agregó Zulema Castro, residente.
Según el personal administrativo de Villa del Rey, que ayer recorrió junto a cuatro jueces (la mayoría urbanistas), los espacios instaurados en las seis etapas inscritas; el objetivo de la competencia se ha cumplido a cabalidad. No solo porque los residentes lograron establecer un clima familiar entre todas las viviendas, sino porque, con autogestión (como se estableció), mejoraron sus áreas comunes y parques de una manera creativa y hasta cierto punto impensable.
La etapa Rey Arturo, que resultó ocupar el segundo lugar, por ejemplo, mejoró su fachada con una pileta que anoche fue inaugurada. “Las 692 casas que integramos el área participamos de varios bingos. Y con eso compramos luces tipo led, reflectores y llenamos de plantas el entorno para que todo quede bonito. Limpio. Vivo”, explica Aída Pérez, administradora.
Si bien Rey Eduardo no quedó en los primeros lugares, los mediadores destacaron su aporte dentro del concurso. Y es que en un espacio, antes de concreto, los residentes construyeron un gran vivero que, además de girasoles y flores ornamentales de todos los colores, contenía plantas medicinales y del consumo, como albahaca, menta, orégano, hierbabuena y de stevia.
“¿Sabe cómo nos va ayudar todo a esto? A partir de hoy, sin querer, vamos a nutrirnos de la naturaleza: sano y como se debe”, argumenta Roberto Córdoba, vecino de esta etapa que, desde que empezó la siembra, a diario recorre el lugar, junto a decenas de amigos, para ver cómo amanecieron las especies. “Es algo que nos emociona, es como tener una finca”.