Actualidad
Trauma que termina
Uno de los mayores ensañamientos del neopopulismo contra la democracia ha sido su persecución a la prensa independiente. Es una historia de vieja data. En Argentina, en el 2004, el entonces presidente Néstor Kirchner, mediante los llamados “Discursos de Atril”, anunció que su relación era directa con la gente y no a través de los medios. Arremetió contra estos a propósito de su disputa con los productores del campo, y esa actitud fue proseguida por su esposa Cristina Fernández. Esta no descansó hasta el último día en embestir contra la prensa. Su agresión a Clarín se enmarcó como uno de los acontecimientos más escandalosos de abuso de poder.
Hugo Chávez llevó adelante una campaña de ataque y toma de medidas contra decenas de medios, entre los cuales se destacaron Radio Caracas Televisión, Globovisión, radiodifusoras y medios escritos, en una saga continuada por su burdo heredero. Uno de los acontecimientos más recientes de esa persecución fue la salida de escena del vespertino Tal Cual, dirigido por Teodoro Petkoff.
En Ecuador, la saña empezó poco después de la posesión de Correa, y ha sido el emblemático puntal en el discurso y la actitud del Gobierno. Juicios y embates contra medios escritos, presión para que periodistas, considerados enemigos, abandonen sus puestos de trabajo en algunas estaciones de televisión, supresión de frecuencias para canales locales, y una estrategia que ha agudizado esa tónica a través de la puesta en práctica de la Ley Mordaza y la utilización de mecanismos institucionales encargados de cumplir, a pie juntillas y con serviciales demostraciones de incondicionalidad, las órdenes del Ejecutivo.
A punto de terminar la gestión gubernamental, y como ratificación de un estilo orientado a imponer la confrontación social como telón de fondo de un escenario en que su titular quiere brillar como sujeto histórico, la carga de esa violenta e injustificada actitud se ha volcado contra diario Expreso.
Son coletazos que la ciudadanía juzga como señales de una próxima restauración democrática.
colaboradores@granasa.com.ec