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Un traslado que deja dudas a comerciantes
Más de dos millones de dólares cuesta la obra. El Banco del Estado otorgó un crédito de aproximadamente $ 1’950.000.

Su nombre es Ramiro Hidalgo, y hace 32 años es comerciante de ropa. Desde el 2013 mantiene un local en la bahía Mi Lindo Milagro. Piensa que la obra prometida para renovar ese espacio que ocupa las instalaciones de la terminal terrestre no será realidad. No ha visto un contrato público, dice.
José Bustamante, quien lleva seis años vendiendo prendas de vestir en el mismo sitio, teme que al desocupar la bahía no pueda retornar.
Carmen Freire, otra comerciante que conoce el trabajo en la calle, no quiere volver. Piensa que la reubicación que el GAD municipal de Milagro ha establecido hacia el malecón Esmeralda, es como regresar a las calles: a la venta informal.
En la administración del exalcalde Francisco Asán, los comerciantes informales que trabajaban en las calles céntricas de Milagro fueron ubicados en un área de la terminal terrestre en cubículos de 3 metros cuadrados “de manera temporal”. Eso hace 5 años.
Ahora, la actual administración del GAD municipal tiene todo listo para que estos comerciantes, unos 700 en total, desalojen el sitio y ocupen un espacio junto al río Milagro, mientras la construcción se ejecuta.
Diana Freire no está de acuerdo. “Eso es despampado, no hay agua ni baterías higiénicas. La alcaldesa ha dicho que nos van a poner letrinas. Pregúntele a la alcaldesa si ella va a usar letrina. ¡Nos está faltando el respeto!”, enfatiza.
El proyecto municipal pretende cambiar los cubículos de hierro -en los cuales los comerciantes invirtieron sus ahorros e hicieron préstamos para poder adquirirlos hace cinco años - por espacios de hormigón, algo esperado por los vendedores como Wilson Coka, quien labora en el sitio hace dos años. “Ya estuve en el centro comercial Milagro, pero no me resultó”.
El vendedor confía en que la reubicación servirá para mejorar y estar “más cómodos con el nuevo lugar”; espera volver a finales de mayo, como ha escuchado de algunos compañeros comerciantes.
Sin embargo, esa fecha no es segura, ya que el tiempo estimado para que concluya la obra es de seis meses “una vez que esté adjudicada”, dice la alcaldesa Denisse Robles Andrade.
El proyecto se subió al portal de compras públicas (Sercop) el jueves 18 de enero y “hay 30 días de plazo” para que algún contratista o empresa constructora participe. Es decir, en el mejor de los casos, si el proyecto inicia en febrero, la fecha de retorno sería en agosto. Todo depende de los oferentes.
En caso de que no exista ninguna oferta en ese tiempo, explica Robles, se volverá a subir el proyecto al Sercop. “No vamos a estar esperando que exista el contrato para recién ahí sacar a los comerciantes. O construir encima de ellos. No los sacamos en diciembre porque hubiera sido perjudicial para sus ventas de Navidad”.
Los comerciantes tienen hasta el 31 de este mes para abandonar las instalaciones de la bahía Mi Lindo Milagro y ocupar los espacios en el malecón que fueron adjudicados mediante sorteo, explicó Robles.
Esa no es una opción para Luis Eduardo Bustamante, pues empezaron las lluvias “y ya tenemos la experiencia que el río se desborda. En pleno invierno hacernos esto, no es posible”, lamenta.
KSG