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Traidor atrevido
Carente de honor o autoridad alguna para opinar sobre política latinoamericana, uno de los últimos esclavos del imperialismo cubano-venezolano, que no satisfechos con haber liquidado socioeconómicamente a sus países, procuraron, estimulando las petroconciencias y el servilismo, organizar la ALBA, en actual estado de aniquilación dados los protervos fines para los que fue creada.
Graciosamente, Evo Morales levanta la voz para expresar su protesta por haber decidido el Ecuador salir de la ALBA y se atreve a llamarnos traidores, cuando es uno de los más excelsos traidores de América, que de la manera más desvergonzada traicionó a su pueblo y a su Constitución, al haber hecho caso omiso del referéndum que por mayoría sancionó su no reelección, pese a lo cual en contubernio con la Corte Constitucional, piensa reelegirse una vez más.
Parecería que la maldición gitana se cierne sobre nosotros, al haber soportado a un potencial bipolar y contumaz insultador durante una década, en la cual él y sus cómplices miembros del raterismo político del siglo XXI, saquearon a nuestra patria de la manera más descarada y canallesca posible y que hoy solicita asilo político a Bélgica.
Pero sin duda, la maldición se extendió al Brasil, donde sus máximos dirigentes, Dilma y Lula, fueron destituidos y encarcelados respectivamente. La catástrofe, adicionalmente, llegó hasta el Cono Sur, con la pareja de bandoleros que gobernaron Argentina, estando una de sus integrantes bajo la mira de la justicia, que exigirá las reparaciones del caso ante el usufructo de grandes coimas y comisiones que, acumuladas en sacos, eran entregadas a domicilio.
Va siendo hora que el Gobierno, en aras de reivindicar la memoria de la Libertadora del Libertador, conmine a la Asamblea a que exija a la expresidente argentina que devuelva la condecoración parlamentaria que recibió inmerecidamente, toda vez que ella jamás representó nada para nosotros y su único mérito fue ser parte del saqueo latinoamericano, entrega que se hizo pese a la oposición del pueblo ecuatoriano.
Y sigo andando...