Actualidad
La tauromaquia gusta a unos y disgusta a otros
Escribo las siguientes líneas, señor Director, con mi interior arropado con una mezcla de desencanto, pena y lastimaduras en mi afecto hacia ustedes. Desencanto por haberme encontrado, el domingo 16, en la página 21 de vuestro diario, con una nueva promoción de las crueles corridas de toros.
Sí, puedo usar el término “promoción” pues a eso sabe la lectura de la tan pretendida solo “información” del cruel espectáculo. Pena porque, en mi opinión, con esta libertad (¿libertinaje?) interna de apoyar sutilmente a la “fiesta brava” (fiesta bárbara), la imagen del diario se nubla dentro de la sociedad a la que debe bien formar y defender .
Y lastimaduras porque mi afecto a ustedes que nació cuando tuve el honor de ser uno de sus colaboradores, se desequilibra.
Por favor, ustedes tienen la obligación de ayudar a que la nuestra sea una sociedad sana. La crueldad humana para con animales inferiores es una deformación psíquica y una sociedad en la que ella prime, no tiene ninguna esperanza de encontrar felicidad alguna.
Ing. Raúl Ávila
Nota de la Redacción: La postura antitaurina es respetable pero no necesariamente compartida por todos. A pedido de muchos lectores, en su mayoría suscriptores, hemos estimado oportuno publicar notas del mundo de la tauromaquia los domingos.