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Tareas escolares y tiempo libre
La educación formal como proceso de formación de habilidades y destrezas cognoscitivas, cuanto de capacitación del ser humano, especialmente en la niñez y adolescencia, es fundamental. Sus estudiosos dicen que es multifactorial. De acuerdo o no con esto, lo cierto es que sus actores: sociedad, familias, escuelas, estudiantes, maestros, Estado, etc., deben trabajar en armonía para obtener buenos resultados y calidad educativa.
Por esto la distribución racional del tiempo en las actividades que se deben realizar dentro y fuera de la escuela es importante. Especialmente las llamadas tareas escolares para el hogar. Esto tiene que ver no solo con la concepción de la educación sino también con aspectos psicosociales, culturales, ideológicos, etc., que hay que considerar como elementos que intervienen, directa o indirectamente.
Las investigaciones de psicología infantil y juvenil, y de psicopedagogía, señalan que las tareas escolares no deben ser “trabajos de castigo” ni “para mantener ocupados a los niños y jóvenes”, pues como decía Paulo Freire, la educación es “una práctica de la libertad”. Sin embargo, “algunos deberes” violan este principio. Tampoco hay que satanizarlos. Lo fundamental no tiene que ver con la cantidad de deberes sino con su calidad, cuanto hacia dónde se quiere llevar las habilidades y destrezas cognitivas, éticas, morales, psicológicas y humanas de los educandos.
Por eso lo dispuesto últimamente por el Ministerio de Educación respecto al tiempo de las tareas escolares en el hogar hay que ponerlo en esa línea, pues lo básico siempre será la calidad de la educación, la libertad del educando, la formación psicológica y la transmisión de valores para que sean ciudadanos y no repetidores mecánicos de un volumen alto de conocimientos científicos y técnicos. La educación no es instrucción que confunde al alumno con un recipiente que hay que llenar con gran cantidad de conocimientos y deberes.
De acuerdo o no con la alta cantidad de tareas escolares, lo esencial es saber qué tipos de ciudadanos requiere la sociedad para que se dosifiquen los conocimientos, saberes y trabajos. Para lograr ese objetivo se requiere responsabilidad dentro y fuera del aula, pues el “tiempo libre” no es tal, sino de lúdica, entretenimiento y realización del educando.