Saludar, un acto de educacion
Hablar a otro cortésmente deséandole salud, o mostrarle de algún modo benevolencia, o respeto, es sinónimo de buenas costumbres. Saludar al desconocido en un parque, en el transporte público, al ingresar o salir de un ascensor; en fin, en cualquier sitio es un gesto agradable. No cuesta nada manifestar dos palabras elementales, “buenos días”. Bueno, se necesita algo de educación.
Mas, saludar solo cuando hay interés para obtener algo de la otra persona es lo que muchos hacen y demuestran así una escasa estima al prójimo e ignoran el verdadero significado de tan importante muestra de cultura.
Giovanni Rosania di Domenico