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Sacudon latino por el ‘no’ de EE. UU. al pacto del Pacifico
El acuerdo Transpacífico necesitaba para su ratificación el apoyo de seis países que representen el 85 % del PIB del bloque. El adiós de EE. UU. lo hace inviable.

Antes incluso de que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump haya iniciado la temida renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) entre EE. UU., Canadá y México, la primera decisión del inquilino de la Casa Blanca ya salpica a su vecino del sur y al resto de América Latina.
La retirada estadounidense del acuerdo comercial Transpacífico (TPP), el pacto de la primera potencia mundial con 11 países a ambas orillas del Pacífico promovido por Barack Obama, no por esperada, deja de ser un duro golpe para la economía mexicana y, en menor medida, para los otros dos países latinoamericanos firmantes del pacto: Perú y Chile. Por otro lado, la decisión del magnate republicano beneficia, colateralmente, a los países de Mercosur, liderados por Brasil y Argentina, que ganan tiempo para firmar nuevos tratados y evitar así quedarse al margen de la nueva arquitectura del comercio internacional. Y deja a China en una posición de gran fortaleza.
En el caso de México, el daño es especialmente significativo. Con una economía fuertemente dependiente de las exportaciones -en especial a EE. UU., destino de ocho de cada 10 dólares de productos mexicanos vendidos al exterior- el TPP suponía una oportunidad única para abrir nuevos mercados al otro lado del océano.
La retirada de la primera potencia mundial, EE. UU., enrocada en una posición proteccionista, lo deja al propio TPP herido de muerte: para su entrada en vigor tenía que ser ratificado, antes de febrero de 2018, por al menos seis países que supusiesen el 85 % del PIB del bloque. Sin EE. UU., esta meta es ya imposible. Ahora queda por ver si un pacto alternativo puede echar andar sin Washington. Países, como Nueva Zelanda, apoyan esta ruta. Otros, como Japón, han tirado la toalla.
El impacto en latinoamérica
México: Su estructura productiva es poco complementaria con los países de Asia Pacífico que forman parte del acuerdo. Eso complica la estrategia, ya iniciada por el presidente Peña Nieto, de iniciar negociaciones bilaterales con Vietnam, Australia, Singapur... México solo tiene acuerdo comercial con Japón.
Chile: A diferencia de México, el impacto para Chile no será tan profundo porque ya tiene acuerdos comerciales bilaterales con prácticamente todos los estados de Asia Pacífico firmantes. Lo que hacía era profundizar en su relación comercial, pero no suponía una mejora de acceso a los mercados, como sí pasa con México.
Perú: Perú, por su parte no tiene acuerdos comerciales con Australia, Brunei o Nueva Zelanda, pero sí con el grueso de los países incluidos en el pacto Transpacífico. El tratado introducía mejoras, pero Perú está más avanzado que México en política comercial con Asia Pacífico.