La revolucion del 6 de marzo que puso termino al militarismo extranjero
La Revolución Nacionalista acontecida el 6 de marzo de 1845 en Guayaquil, es sin lugar a dudas, un episodio de gran trascendencia en la historia de la patria: Puso término a la oprobiosa dominación del militarismo extranjero en nuestra vida política, la cual se había iniciado bajo la égida del general venezolano, Juan José Flores y Aramburú a partir del 14 de agosto de 1830, al iniciarse la República.
Acaudillaron la Revolución de Marzo José Joaquín de Olmedo, Diego Noboa y Arteta, Vicente Ramón Roca y otros próceres guayaquileños dotados de gran espíritu cívico; permitiendo este acontecimiento que el Ecuador recobre su soberanía nacional, extirpando de raíz todos los males y la anarquía originadas por la despótica dominación del militarismo extranjero; lo que también permitió aniquilar las excesivas ambiciones políticas del general Flores, dirigidas a eternizarse en el ejercicio del mando presidencial.
Otra consecuencia positiva trajo consigo el movimiento revolucionario de marzo: La constitución aprobada el 8 de diciembre de 1845 por la Convención Nacional reunida en Cuenca. Por todo lo antes dicho y luego de haber transcurrido 173 años, el ideario de la Revolución Nacionalista del 6 de Marzo de 1845 se mantiene vigente y cada día recobra mayor actualidad.
Dr. Alberto Lucero Avilés