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La restauracion moral requerida
Un exministro del anterior régimen, que lo sigue siendo en el actual, interrogado sobre cómo reacciona frente a las acusaciones que señalan como corrupto al gobierno al que antes sirvió, exclamó sin alterarse, lo que todos los que mantienen su conciencia limpia deberían de contestar: Yo no me siento aludido. Por ello, yo no tengo por qué inquietarme.
Por desgraciada, esa posibilidad no es la de toda la cúpula dirigente de Alianza PAIS, que pareciera estar temerosa de que si se siguen haciendo averiguaciones, estas pueden implicarlos seriamente.
Por supuesto, aunque se tiene el hábito de hacer generalizaciones, no cabe ni remotamente pensar que todos los miembros de Alianza PAIS han participado en actos de corrupción pero, es evidente que muchos de ellos, de muy diversas maneras han hecho uso ilegítimo de las funciones que el partido les entregó en su momento y deberían responder por aquello. Esto es imperativo para no seguir dando la negativa señal de que en el Ecuador reina la impunidad y que las autoridades de control hacen uso selectivo de su obligación en defensa de los intereses del Estado.
De momento, todo está girando al rededor del tristemente célebre caso Odebrecht pero, el asalto a los fondos públicos es mucho más que eso, siendo que lo relacionado con la empresa brasileña es altamente significativo. Así, en el área petrolera, el Ecuador sigue pendiente de las declaraciones de un exfuncionario que buscando disminuir las penas a las que está sometido, promete ser un colaborador eficiente en el esfuerzo por esclarecer la magnitud y los responsables del que han denominado “feriado petrolero”.
Mientras la negociación continúa, se teje todo género de especulaciones y entre otros efectos negativos, retornan la suspicacia, la desconfianza.
Por el estilo, conocidos ya algunos de los mecanismos de lavado y determinados nombres, pareciera que proceder en consecuencia sobrepasa la capacidad y, fundamentalmente la voluntad, de las actuales autoridades de control, dados los antiguos y cordiales vínculos o hasta complicidades que ciertos de ellos mantienen con los principales implicados.
A todas luces, la restauración requerida va a tener que someter a consulta con el soberano, una serie de medidas “sine qua non”, para avanzar con la celeridad deseada por la República.