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Reglas claras, la clave para elegir entes electorales
Los siete miembros del Consejo de Participación Ciudadana se elegirán, por primera vez, por votación popular en las elecciones del próximo 24 de marzo. Hay 43 candidatos en la lid.

Claridad. También le llaman transparencia. Cualquiera que sea el nombre, es la clave que a criterio de algunos expertos en la materia debería imperar en los venideros concursos para la elección del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Contencioso Electoral (TCE), que están a cargo del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social definitivo.
Los siete miembros del Consejo de Participación Ciudadana se elegirán, por primera vez, por votación popular en las elecciones del próximo 24 de marzo. Hay 43 candidatos en la lid.
El último proceso que designó al actual CNE, a decir del exvocal del Tribunal Supremo Electoral y excandidato a consejero electoral por el movimiento SUMA, Andrés León, cayó en esa poca claridad. “Se cambiaron las reglas del juego de quienes pretendíamos entrar (al actual CNE) por los partidos políticos y el último día se decidió que sean solo los tres partidos políticos (más votados)”, cuestiona el expostulante, quien considera que el nuevo Consejo de Participación debe respetar las reglas para los concursos venideros.
León también cree que las comisiones ciudadanas de selección, que lideran el proceso tanto para el CNE como para el TCE, deben estar conformadas por personas conocedoras de la materia. Pone de ejemplo la elección de la actual Corte Constitucional cuya rigurosidad inició desde la integración de la comisión.
“Cuando se elige un grupo de ciudadanos probos, como en el caso de la Corte Constitucional, se logra una Corte con muy buenas personas; pero cuando se manipula a través de un grupo de personas casi desconocidas suceden las cosas que suceden y todo queda en decisión de los amarres de la política tradicional”.
El expresidente del Tribunal Supremo Electoral, Medardo Oleas, también cree en la necesidad de claridad por sobre todo, pero no cree que los concursos de oposición sean la mejor vía para la elección.
En lugar de pruebas escritas, el jurista sugiere audiencias públicas en las que los candidatos puedan exponer su visión en el manejo del Consejo y del Tribunal, cuáles son los vicios y defectos que ven, cuáles serían las alternativas para solucionarlos.
“Si se lo hace con audiencias públicas y no de manera reservada, con una prueba tendría mejores beneficios. Hay personas con amplios conocimientos, pero no participan porque saben que los concursos están arreglados. Y llegamos al extremo de que en las pruebas de conocimiento hay personas que sacan 100 puntos, y ni siquiera se equivocaron en una coma”.
Más allá de audiencias públicas en lugar de pruebas escritas o de reglas muy precisas, Álex Cedeño, politólogo y abogado guayaquileño, considera que hay que abordar el tema de fondo: la participación ciudadana.
Según el experto, en Ecuador, ese concepto fue fundado en “estructuras clientelares” y actualmente se refunda bajo el sistema democrático de elección popular, lo cual, “indefectiblemente, lo convierte en una iniciativa que está muy alejada del concepto moderno de participación ciudadana”.
Aquello, dice, no puede estar circunscrito a la toma de decisiones de un grupo minoritario, refiriéndose al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, “lo cual generaría una participación cerrada y limitada”.
Cedeño cree que es el momento de empezar a pensar en sociedades digitales, ciudades inteligentes, administraciones públicas disruptivas, en un software multiplataforma -web y móvil- que permita la recopilación de datos en función de análisis estadísticos orientados a comprender mejor cuál es la opinión de la ciudadanía sobre los principales retos, preocupaciones y necesidades.
Sin embargo, considera que Ecuador ha involucionado respecto a este punto y, por lo tanto, “deberá reformular con estructuras de cooperación, como la iniciativa de un gobierno abierto, un giro que permita una real interacción entre el ciudadano y la toma de decisiones desde el poder”.
De partidos, a “ciudadanos”, a una integración mixta
La conformación del Consejo Nacional Electoral ha pasado por varias fórmulas. Desde integrado por los partidos políticos más votados, pasando por un intento fallido de entregarlo a la ciudadanía y ahora una mezcla de partidos políticos y organizaciones sociales. El expresidente del Tribunal Supremo Electoral, Medardo Oleas, cree que la actual es una integración “adecuada” y sugiere que para el futuro se reduzca el número de candidatos habilitando a presentarlos solo a los cinco partidos con mayor número de votos y a las organizaciones sociales con, al menos, cinco años de vida jurídica. “No habrá una conformación perfecta nunca. La más adecuada es la mixta”.
Con Oleas concuerda el también exvocal del Tribunal Supremo Electoral, Andrés León. “Esta última es una integración bastante buena siempre que se respeten las reglas del juego... Reglas claras y frontales”.