
Bajo el poder real de la ficcion
La gran aventura de los superhéroes en Guayaquil inicia hoy en el Centro de Convenciones. Serán tres días en los que se espera el arribo de al menos 25.000 personas.
La gran aventura de los superhéroes en Guayaquil inicia hoy en el Centro de Convenciones. Serán tres días en los que se espera el arribo de al menos 25.000 personas.
Es la primera edición. Una cifra que podría ampliarse en las siguientes versiones. Guayaquil, más que otras ciudades, es para muchos la capital de los seguidores de las historietas en el país. Acá funciona desde una escuela del cómic hasta una comicteca formal, además de cientos de clubes que agrupan desde simples fans hasta cosplayers, además de escritores, dibujantes y editores de revistas, sumados a coleccionistas. Un encantamiento que atrapa a personas de todas las edades.
En esta ciudad, hay quienes hasta sustentaron tesis sobre los Dragon Ball Z y los Simpson. Una seducción que desde el punto de vista del antropólogo tiene sus razones.
Carlos Tutivén, un sociólogo guayaquileño, catedrático en la universidad Casa Grande, aduce que sobre el fenómeno varios pensadores notables hicieron sus enunciados. Uno de ellos, Umberto Eco, quien lo veía como algo medular en la llamada sociedad de masas.
“Como género narrativo el cómic cumple con muchos requisitos necesarios para que tenga la adopción de la condición humana: es narración, iconografía e imagen; relato, es historia y, sobre todo, entretenimiento”, agrega Tutivén.
El Cómic Con de Guayaquil no es sino el reflejo de lo que sucede en la ciudad. Nada raro relacionado con una corriente que tiene larga data. En el mundo este tipo de eventos convoca cada año a miles de seguidores.
Inició hace 36 años en San Diego (California, EE. UU.). En su primera edición llevó a 300 personas. Hoy sobrepasan los 130.000 visitantes.
“Hace tiempo esto de los cómic dejó de ser un tema de niños”, dice Mauricio Gil Gutiérrez, uno de los iniciadores del movimiento oficial de seguidores adultos en Guayaquil. “Con la apertura del Club del Comic en el 2003, ya nadie se ocultó. Los adultos dejamos de ser estigmatizados”.
Desde la explicación psicológica, Julieta Sagñay, entiende ese encantamiento de los jóvenes como la reacción usual ante una moda o corriente. El asunto con los adultos es también un tema normal: “Todo adulto lleva un niño adentro”.
Así se explica desde la moda de vestir la ropa de los superhéroes o coleccionar todo tipo de objetos. O como el caso puntual en esta ciudad de construir gigantes de papel cada diciembre.
Tendencia, cultura o moda, todo hace pensar que Guayaquil inicia con su Cómic Con un largo camino. Más aún cuando, como lo asegura Carlos Tutivén, el género de las comiquitas ha podido convivir con el arte formal y hasta con la tecnología a lo largo de su proceso evolutivo: la televisión, el cine, la revolución digital.
“En ese medio, un relato pasa por distintos soportes, incluso con interactividad con el usuario, como el reciente fenómeno del Pokémon Go. Esto nos da la seguridad de que tendremos a los cómic para rato”.